Entiendo el enojo, la decepción y hasta la vergüenza que genera casi unánimemente el presidente de la nación. Cuando el peronismo gobernó bien y le dio un buen pasar a la gente, hubo quienes se encargaron de convencerlos de que eran chorros y corruptos. Entonces eligieron ��el cambio”; en todo su derecho, la ciudadanía elige y así lo hizo. El cambio era Macri. Lejos de cambiar, todo empeoró. Volvió el peronismo e hizo un mal gobierno; motivo suficiente para ir por un cambio nuevamente, más profundo aún. A casi tres años vista, nuevamente todo empeoró más todavía (y el fondo del túnel nunca llega). Los que militaron la frase “cualquiera menos el peronismo” y recorrieron la tele y los medios militando el anti peronismo, ahora están decepcionados, sorprendidos y avergonzados de un personaje que vive en Narnia, teoriza sobre realidades que no existen y encima insulta a mansalva, es un mal educado, un ordinario, y encima un inútil. Qué buzón te vendieron para que odies tanto a gente que te hacía vivir mejor? O que para que no vuelvan sigas dispuesto a fingir indiferencia ante semejante barbarie? Hoy, con el diario del lunes, los que odiabas se fueron, no están más. La más odiada está presa, ahí la tenés, donde querías. Y? Por casa como andamos?
Lo de Majul no se puede creer. Ahora te aconseja que ni un gustito te des si no te alcanza. Un helado, un café, un caramelo... nada. Pasaron de prometer prosperidad a decirte que renuncies hasta a las pequeñas alegrías de la vida. Y encima te quiere enseñar a vivir en la miseria.