San Miguel y los santos arcángeles, poderosos mensajeros de Dios, intercedan por nosotros y nos protejan de todo mal. Que su fortaleza nos ayude a permanecer firmes en la fe, confiando siempre en la misericordia y el amor de Dios. Que sus santos ángeles nos acompañen y protejan.
Hoy el Evangelio aterra un poco y al mismo tiempo ofrece consuelo.
Jesús compara el Reino de los cielos con un rey que prepara el banquete de bodas de su hijo. Invita a muchos… y casi todos rechazan la invitación. Unos por trabajo, otros por comodidad, otros simplemente porque no les importa.
¿Cuántas veces hemos hecho lo mismo? 😖
Dios nos llama y nosotros respondemos con excusas pequeñas: “después”, “estoy ocupado”, “no es el momento”. Y mientras tanto, el banquete sigue listo.
Pero el Padre no se cansa. Abre las puertas de par en par. Llama a buenos y a malos. Llama incluso a los que se sienten indignos.
Solo pide una cosa: que nos presentemos con el traje del amor auténtico y la conversión. No vestidos de apariencias, sino con el corazón cambiado.
Hoy la invitación sigue vigente.
¿Vas a aceptar… o vas a poner otra excusa?
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Oración.🙏
Jesús, a pesar de mi indignidad y en los abismos en los que me encuentro, Tú me has llamado con una invitación amorosa. Perdóname por las veces que he despreciado tu banquete con excusas ridículas. Vísteme hoy con tu gracia y con caridad verdadera. Que nunca más rechace tu invitación. Amén.
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Si este Evangelio te ha tocado el corazón, escribe aquí abajo solo una palabra: “Aquí estoy, Señor.”
Estaremos orando por cada uno que lo escriba.
A ti, que estás atravesando por un momento duro de ansiedad, miedo o depresión... ¡Jesús extiende su mano y te salva!
Repite en este instante:
- Jesús, sálvame.
- Jesús, sáname.
- Jesús, libérame.
🙏
Hoy se celebra la Transfiguración del Señor, anticipo de la gloria de la Resurrección
Cada 6 de agosto, la Iglesia celebra la fiesta de la Transfiguración del Señor, el momento en que Jesús manifestó su gloria divina ante los apóstoles Pedro, Santiago y Juan en el monte Tabor.
Durante este acontecimiento, Jesús conversó con Moisés y Elías, mientras una nube los cubría y se escuchó la voz del Padre que decía: «Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo» (cf. Mt 17, Mc 9, Lc 9).
El Catecismo de la Iglesia Católica (n. 555) enseña que, por un instante, Cristo mostró su gloria para confirmar la fe de los discípulos y anticipar la victoria de la Resurrección, recordando al mismo tiempo que el camino hacia esa gloria pasa por la Cruz.
San Jerónimo destacó que, con estas palabras, el Padre revela la superioridad de Cristo sobre Moisés y Elías, invitando a escuchar al Hijo amado. Por su parte, Santo Tomás de Aquino vio en este episodio una manifestación de la Santísima Trinidad: el Padre en la voz, el Hijo en Cristo transfigurado y el Espíritu Santo en la nube luminosa.
La reacción de Pedro —«Señor, ¡qué bien se está aquí!» (Mt 17, 4)— expresa el deseo de permanecer en la presencia gloriosa de Jesús. Sin embargo, como recuerda San Agustín, es necesario descender del monte para continuar la misión y seguir a Cristo también en el camino del sacrificio, con la esperanza puesta en la gloria definitiva del cielo.
La Transfiguración es también un mensaje de esperanza para nuestro tiempo. Frente al desaliento, la incertidumbre o el cansancio espiritual, Cristo resplandeciente recuerda que la luz de Dios es más fuerte que toda oscuridad y que lo mejor está siempre por venir para quienes permanecen fieles a Él.
Que, por intercesión de la Virgen María, podamos vivir como hijos de la luz y renovar nuestra confianza en el Señor transfigurado, que nos llama a escuchar su voz y seguirlo hasta la plenitud de la vida eterna.
¡Feliz fiesta de la Transfiguración del Señor!
Hay momentos en los que solo una Madre verdadera puede sostenerte. Ella ya ha escuchado mil veces este mismo ruego… y jamás ha dejado a ninguno en el abandono que haya invocado su protección maternal.
Por eso hoy se lo presentamos de nuevo con fe:
🙏 Acuérdate,
Oh, piadosísima Virgen María,
que jamás se ha oído decir,
que ninguno de los que han acudido
a tu protección, implorando tu auxilio
haya sido abandonado por Ti.
Animado con esta confianza,
acudo a ti, oh Madre,
Virgen de las vírgenes,
y gimiendo bajo el peso de mis pecados,
me atrevo a presentarme ante ti.
Oh, ¡Madre de Dios!,
no desprecies mis súplicas,
antes bien, acógelas
y escúchalas benignamente.
Amén. 🙌
Santa Virgen de Guadalupe, ruega por nosotros que acudimos a ti.
🕊 San Miguel Arcángel
Luz de Dios, defiende mi alma, protege mi hogar y guía mis pasos en el camino de la verdad y el bien.
Con tu espada de luz, corta todo mal y lléname de la paz de Dios.
#SanMiguelArcángel#DivinaOración
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra;
Dios te salve.
A ti clamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando,
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos;
y después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
La Iglesia Católica celebra cada 24 de julio a San Chárbel Makhlouf, un sacerdote, monje y ermitaño del rito maronita que además es conocido por obtener milagros de Dios no sólo para los católicos, sino también para musulmanes y fieles de otras religiones. Por ello les compartimos una lista de 9 cosas que tal vez no sabías sobre este santo.
Su nombre original era Joseph Antoun Makhlouf. Nació en 1828 en el pueblo libanés de Beqa-Kafra. Fue el más joven de cinco hermanos y sus padres eran sencillos y devotos agricultores maronitas.
1. Es el primer santo del Líbano
Chárbel fue beatificado el 5 de diciembre de 1965 y canonizado el 9 de octubre de 1977, convirtiéndose en el primer santo del Líbano y el primer santo oriental canonizado desde el siglo XIII.
El Papa San Pablo VI comentó en la ceremonia de beatificación: “¡Qué símbolo de unión entre Oriente y Occidente! Toda su existencia se centró completamente en la celebración de la Misa, en la oración silenciosa ante el Santísimo Sacramento y en la práctica heroica de las virtudes de la obediencia, pobreza y castidad”.
2. Buscaba la santidad desde niño
Se cuenta que el anhelo de Joseph era la santidad. Incluso cuando era niño se iba solo a una gruta y rezaba. Creció con el ejemplo de dos de sus tíos, ambos ermitaños.
3. El nombre Chárbel está inspirado en un santo de la iglesia primitiva
A la edad de 23 años viajó más de un día a pie hasta llegar al Monasterio de Nuestra Señora del Líbano, donde comenzó su noviciado. Cuando se unió a la orden de los monjes maronitas libaneses en el Monasterio de San Marón en Annaya, eligió el nombre de Chárbel en honor a un mártir del siglo II.
4. Fue eremita y asceta
El santo vivió durante 19 años en el Monasterio de San Marón, muy dedicado a la oración, penitencia, trabajo manual y silencio contemplativo. También vivió un ascetismo riguroso y una profunda unión con Dios durante los últimos 23 años de su vida en una ermita.
La única perturbación que tenía era la gran cantidad de visitantes que llegaban atraídos por su reputación de santidad, para buscar consejo, la promesa de oración o su intercesión para obtener algún milagro.
5. Sufrió una parálisis que le causó la muerte
En 1898, el P. Chárbel sufrió una hemiplejía (parálisis en un lado del cuerpo) mientras celebraba Misa. Murió ocho días después, en la víspera de Navidad, a la edad de 70 años.
6. Su cuerpo fue hallado incorrupto
Se cuenta que, tras su muerte, apareció una luz deslumbrante alrededor de su tumba. Cuando ésta se abrió cuatro meses después, el cuerpo del ermitaño estaba incorrupto, secretando sangre y sudor. Su cuerpo continuó sangrando durante muchos años, y a veces la sustancia incluso brotaba de las paredes de su tumba.
7. Vivió como ermitaño, pero fue muy popular tras su muerte
El humilde ermitaño que sólo sabía rezar, guardar silencio, obedecer y hacer penitencia, se hizo conocido en todo el mundo. Para 1952, el Monasterio de San Marón había recibido 130.000 cartas de 95 países, algunas pidiendo cualquier objeto que hubiera estado en contacto con el santo monje y otras expresando gratitud por los favores recibidos.
Además, la tumba de San Chárbel recibe alrededor de 4 millones de visitantes al año, incluidos cristianos y musulmanes.
AVE MARIA, CHEIA DE GRAÇA,
o Senhor é convosco,
bendita sois vós entre as mulheres
e bendito é o fruto do vosso ventre, Jesus.
Santa Maria, Mãe de Deus,
rogai por nós pecadores,
agora e na hora da nossa morte.
AMÉM!
Una mujer embarazada le pregunta a su marido:
- ¿Qué esperas que nazca, un niño o una niña?
El marido le respondió:
- Si es niño, le enseñaré matemáticas, haremos ejercicio juntos, jugaremos a fútbol e iremos a pescar.
- ¿Y si es una niña?
- Si es niña, no tendré que enseñarle nada. Ella me enseñará todo: cómo vestirme, cómo comer, qué decir y qué no decir. Muy pronto, se convertirá en una segunda mamá para mí, y aunque sin hacer nada especial, siempre me considerará como su héroe. Ella entenderá cuando le diga que no y seguirá comparando a su futuro marido conmigo. No importa la edad que tenga, siempre querrá que la trate como a mi pequeña princesa. Ella luchará por mí contra el mundo, y si alguien me hace daño, nunca se lo perdonará.
- ¿Quieres decir que tu hija haría todo esto, pero no tu hijo?
- ¡No, no! Mi hijo también podría hacer esto, pero tendría que aprender a medida que pasa el tiempo. Las niñas nacen con estas cualidades innatas. Ser padre de una niña es un verdadero orgullo para todo hombre.
- Pero no estará con nosotros para siempre.
- Sí, pero siempre estaremos en su corazón, donde quiera que vaya. Las chicas son ángeles. Nacen con amor y cuidado incondicional, por siempre y para siempre.
Santa Ana, enséñanos a formar corazones que amen a Dios desde la infancia. Que, siguiendo el ejemplo de la Niña María, vivamos con pureza, humildad y fidelidad. Amén.