Yo soy un tipo rústico, desagradable, impulsivo, molestoso, impertinente y agobiante para muchos; pero lo que JAMÁS he sido -y mi trayectoria pública y privada lo constata- es un “agresor” ni mucho menos un “abusador” como ahora se me quiere catalogar por diferir públicamente de una opinión solamente porque vino de una mujer.
¿Ser mujer te hace infalible, incorregible o inexcusable?
Lo siento, para mí NO.
Y si eso me cuesta relaciones, amistades, invitaciones, apoyos, patrocinios y hasta mi trabajo, pues prefiero vender empanadas y conchar antes que BAJAR LA CABEZA para “no ofender” a ellos(ellas)(elles) los(las)(les)(x) SENSIBLES.
Les pido disculpas a NINGUNES MMGVES…
#El4toBate