"Si muero mientras mi perro sigue vivo, déjenle ver mi cuerpo sin vida. Que acerque su hocico a mi mano inmóvil, que llore su dolor sobre mi pecho. Merece entenderlo. Los perros conocen la muerte, y la lloran. ¿Pero desaparecer sin explicación? Eso es crueldad, eso es abandono. La duda le atormentaría: esperando, espiando, preguntándose por qué nunca volví. Conozco ese dolor y no quiero infligírselo a quien me amó con tanta pureza. Que mi muerte sea real para él, para que su amor también encuentre la paz. Un último acto de amor: hacerle saber que no he elegido marcharme."
@LIDERcl porque no funciona el servicio de líder envíos en viña del mar? Hace tiempo que me aparece un mensaje refiriendo que hay intermitencias en el servicio
"Lorsque tu traverses ton pire moment seul, quelque chose en toi change à jamais.
Tu apprends que les gens vont et viennent, que les promesses se brisent, que l’aide se fait rare quand tu en as le plus besoin. Et quand enfin tu sors de cet enfer, tu réalises que peu importe qui reste ou qui s’en va.
Car tu as compris qu’au bout du compte, la seule personne qui sera toujours là, dans chaque bataille, chaque chute, chaque nuit sans fin, c’est toi-même. Tu découvres que la dépendance émotionnelle n’est qu’une illusion et que compter sur les autres pour combler tes vides est une perte de temps.
Quand tu surmontes la pire douleur sans personne à tes côtés, tu deviens inarrêtable. Tu cesses de quémander validation et reconnaissance, et tu te concentres sur l’essentiel : ta croissance, ton but, ta force intérieure.
Les bonnes personnes entreront dans ta vie sans que tu n’aies à les retenir. Et celles qui n’ont rien à y faire partiront d’elles-mêmes, sans que cela n’altère ton chemin.
C’est ainsi que se forge un homme véritable : dans la solitude, dans l’épreuve, au cœur du brasier de l’adversité. Et quand tu en ressors, tu portes en toi ce que personne ne pourra jamais t’enlever : une mentalité inébranlable".
Zaki Benameur
@entel llevo desde el sábado con problemas en internet si no se arregla me cambio de compañía ! Confíe en ustedes y tuve dificultades serias para conectarme para trabajo
@entel la señal de wifi hogar está muy mala desde ayer ! Necesito confirmar si a alguien más le ocurre y que arreglen esta situación porque en la semana trabajo online . Quedo atenta
Escucha esto con honestidad brutal… porque no viene a suavizar, viene a mostrar:
“No te cuesta confiar… te cuesta dejar de intentar controlar cómo te van a querer.”
Dices que quieres amar libremente, que deseas vínculos sanos, tranquilos, recíprocos. Pero en la práctica, algo dentro de ti calcula, mide, anticipa.
Piensas qué decir. Cómo actuar. Cuánto mostrar. Cuándo retirarte. Intentas no ser “demasiado”, pero tampoco “insuficiente”. Ajustas tu forma de ser para encajar en lo que crees que el otro puede sostener.
Y eso no es confianza.
Es estrategia.
En lo profundo del alma, esto nace de una herida clara: cuando el amor fue incierto, aprendiste que no bastaba con ser… había que gestionar el vínculo para no perderlo. Entonces dejaste de vincularte desde la autenticidad, y empezaste a hacerlo desde el control emocional.
El síntoma no es el miedo al otro. Es la vigilancia constante sobre ti mismo.
Individuarse implica soltar ese intento de dirigir el amor. Permitir que el otro reaccione como reaccione… sin que eso determine tu valor. Mostrarte sin editarte tanto, sin negociar tu esencia para asegurar permanencia.
Porque cuando intentas controlar cómo te aman…
dejas de experimentar lo que es ser amado de verdad.
Tal vez no necesitas aprender a confiar en los demás.
Necesitas dejar de manipularte a ti mismo para ser elegido.
Ahí comienza el amor que no depende del esfuerzo… sino de la verdad.
En una conversación imaginada por Antoine de Saint-Exupéry en El principito, el pequeño viajero le dice a su rosa:
“Te amo.”
“Yo también te quiero”, responde ella.
Pero el principito le explica que no es lo mismo. Amar —le dice— es confiar plenamente en que el otro estará, no por obligación ni por posesión, sino por elección. Es permanecer incluso cuando pasan el tiempo, las tormentas y los inviernos. Porque el amor verdadero no se gasta cuando se entrega; al contrario, crece.
La rosa cree haberlo entendido. Pero el principito sonríe y le responde con la sencillez de quien conoce los secretos importantes: “No lo entiendas… vívelo.” 🌹
A veces confundimos amar con querer. Querer puede ser deseo, costumbre o necesidad. Amar, en cambio, es algo más silencioso y profundo: es elegir quedarse incluso cuando no hay aplausos, cuando llegan las tormentas o cuando el otro atraviesa sus inviernos.
El amor verdadero no es posesión ni deuda. No exige ni encierra. Es presencia. Es saber que alguien está ahí, no porque deba hacerlo, sino porque quiere.
A veces el cansancio no está en el cuerpo ni en la mente. Puedes dormir, descansar, intentar distraerte… y aun así sentir una fatiga más profunda. Muchas personas describen ese estado diciendo: “siento el alma cansada”.
Ese cansancio suele aparecer cuando la vida que estamos viviendo se ha alejado demasiado de lo que somos por dentro. No siempre es falta de descanso físico; muchas veces es una acumulación de emociones, responsabilidades, silencios, renuncias o esfuerzos prolongados por sostener situaciones que ya no nutren el corazón.
El alma se cansa cuando lleva mucho tiempo adaptándose, sosteniendo, comprendiendo o esperando cambios que no llegan. Es una forma en que la psique nos dice que algo necesita ser escuchado.
En esos momentos no siempre ayuda “hacer más cosas”. A veces lo que el alma necesita es espacio, silencio y verdad. Preguntarse con honestidad:
¿qué parte de mí he estado ignorando?
¿qué necesidad profunda no está siendo atendida?
¿qué peso llevo que ya no me corresponde?
Este tipo de cansancio también puede aparecer después de largos procesos emocionales: duelos, crisis, cuidar a otros, atravesar conflictos o cambios importantes. Es como si la psique pidiera un tiempo de integración.
Curiosamente, cuando el alma está cansada, lo que sigue no suele ser lucha sino reorientación. No siempre significa abandonar todo, pero sí empezar a vivir con más coherencia con lo que realmente somos.
A veces el alma no está pidiendo que hagas más.
Está pidiendo que vuelvas a ti.
Y ese regreso suele comenzar con algo muy simple: detenerse, escuchar y permitir que lo esencial vuelva a tener espacio.
Cuanto más viejo me hago, más me doy cuenta de que la felicidad consiste en mañanas tranquilas, un espacio limpio, noches tempranas, un hogar seguro y personas que no agoten mi energía.
A este perrito rescatado le dieron su primera cama pero no quería dejar el cálido abrazo de quien lo rescató. Demostración de su cariño además de la confianza al sentirse más protegido y seguro. Creo que el amor actúa como un bumerang ... Lo que das viene de vuelta. #BuenasNoches