nunca juzgaré a una persona que se rompe y comienza a llorar por algo pequeño, porque sé muy bien que no está llorando solo por eso, sino por todo lo que ha estado aguantando hasta ese momento
JAMÁS, PERO JAMÁS voy a comprender a las mujeres que prefieren defender a su marido antes que sus hijos. Definitivamente no todas merecen el título de madre.