"Que nunca olvides que cuando fue difícil, y te abrumaste, y sentiste miedo, y caminaste solo, y te sentiste invisible, y no tenías las respuestas, y no podías ver el camino, y querías rendirte... seguiste adelante". ~ Nakeia Homero
Queridos, cuando finalmente llegue el dinero y la abundancia, mantente cerca de Dios.
Y te aclaro que le estoy hablando a tu versión del futuro. A esa versión de ti que muy pronto y finalmente lo habrá logrado. A la versión que ya no tiene que preocuparse por cada cuenta que debe pagar. A la versión que comienza a ver cómo las bendiciones por las que tanto oró se manifiestan en la vida real.
Porque escúchame con atención: es fácil confiar en Dios cuando no tienes nada. Es fácil orar cuando estás atravesando dificultades. Es fácil buscarlo cuando necesitas un milagro.
Pero la verdadera prueba comienza cuando llegan las bendiciones. Cuando las cuentas bancarias comienzan a crecer. Cuando el negocio finalmente despega. Cuando las oportunidades empiezan a aparecer una detrás de otra.
¿Seguirás orando?
¿Seguirás dándole las gracias?
¿Seguirás recordando quién te sostuvo cuando nadie más podía hacerlo?
Porque el dinero es una bendición, pero Dios es la fuente.
Nunca te concentres tanto en el regalo que termines olvidándote de quien te lo dio. Nunca llegues a ser tan exitoso que dejes de depender de Él.
El mismo Dios que te ayudó a construirlo es el Dios que puede multiplicarlo.
Así que disfruta la bendición. Cuida de tu familia. Construye la vida con la que siempre soñaste.
Pero mantente humilde. Mantente agradecido. Mantente cerca de Dios.
El dinero puede cambiar tus circunstancias, pero solamente Dios puede cambiar tu vida.
Y créeme: cuando finalmente llegue el dinero, la decisión más inteligente que podrás tomar será permanecer cerca de Él.
Dios los bendiga, queridos Inquebrantables.
#danielhabif
@GabyChevreuil Buenos días, para una mejor atención a tu consulta, por favor indica el tramo de autopista (origen-destino) del cual requieres información. Gracias.
Confíen en el proceso, trabajen, no vean relojes ajenos, sean constantes y positivos, incluyan a Dios en todos sus planes, los tiempos cambian y nosotros también.
Todo pasa. Todo se acomoda. Todo sana. Todo se transforma. No te preocupes tanto; no tengas miedo de cambiar o volver a empezar. La vida siempre encuentra el camino correcto. Las cosas que son para ti llegan en el momento justo. Todo va a salir mejor de lo que esperas. Confía.
@honordetigre Caminar, poco a poco correr, enojarme conmigo y con Dios para después pedirme y pedirle disculpas, acordarme que eso que tenía yo lo había provocado, con mis decisiones o indiferencia. Y recordar wue yo quería que explotara la bomba, solo que no recordaba que yo lo había pedido