Parece que Fernandito en el barrio Dorrego, González Catan, quiere que los vecinos en lugar de transitar, tengan una lucha en el barro.
El ring ya está preparado, residuos, materia fecal, aguas servidas y zanjas abiertas.
Villa Scasso, González Catán: la cuadra de la quema.
Mientras Fernandito mira para otro lado, los vecinos conviven con un basural a cielo abierto donde descartan residuos sólidos urbanos, escombros y hasta animales muertos. El humo de la quema, el riesgo eléctrico y la contaminación son parte de la vida cotidiana.
En La Matanza ya no faltan basurales. Lo que falta es un intendente que gobierne.