La Real ganó la Copa en Sevilla,
noche de blanco y azul, de gloria sencilla.
Cantaba la afición con el alma encendida,celebrando un sueño esperado toda la vida.
La alegría txuri-urdin llenaba cada rincón, con abrazos, lágrimas y pura emoción.
Y el espíritu de Aitor Zabaleta resurgió, cuando los penaltis Marrero paró.
Y lo lamentaba un colchonero con pesar,
viendo cómo la Copa se marchaba hacia el mar.
Sevilla fue testigo de aquella gran función,de una Real valiente que conquistó el corazón.
Noche de blanco y azul, difícil de olvidar,
cuando la Copa del Rey volvió a Donostia para reinar.
¡Qué locura!
🤍💙 Es la marea blanquiazul del @RCDeportivo camino de Riazor
🥳 En A Coruña llevan una semana celebrando el ascenso, pero nadie quiere perderse el fin de fiesta de hoy: estadio, bus descapotable y Cuatro Caminos
Otra noche más viendo la Libertadores. No entiendo el fútbol que juegan. La gran mayoría juega sin cabeza: primer expulsado en el minuto 9 (era roja) en el Católica - Barcelona. No tiene ningún tipo de cordura.