recordemos cuando ibai me escribió por privado para decirme q borrase el tweet criticándole por llevar a un violador a la velada y a día de hoy le van a caer 13 años de cárcel por violaciones
@sninobecerra O mejor. En vez de llenarse los bolsillos robando y subvencionando servicios privados todos y cada uno de los políticos de nuestras comunidades (de todos los colores) que climaticen las aulas.
@Hanky_solo Horrible. Mi abuela estuvo medio año en el sociosanitari Teresa Durán de Sant Andreu y menuda vergüenza de sitio, de comida y de gestión. Los domingos para ahorrarse personal les hacían comer a las 12:30 h y cenar a las 19:00 h y les traían bazofia. No sé salvaba ni la sopa.
Insoportable cómo se está minimizando el que una cría de 12 años haya sido manoseada por un grupo de niños "porque son pequeños y no ha habido penetración". La cultura de la violación comienza en la infancia pero luego nos preguntamos por qué llevamos 43 feminicidios en 2026
Como presidente de TRENCATS, Asociación contra la Violencia en las Escuelas, quiero dejar clara una cosa: toda violencia contra la infancia merece la misma contundencia, la misma atención y la misma voluntad de reparación.
Llevamos años denunciando el acoso escolar, pero también denunciamos cualquier otra forma de violencia ejercida contra niños y adolescentes. Los abusos sexuales a menores son una de las formas más crueles y devastadoras de violencia que existen. Roban la infancia, destruyen la confianza y dejan secuelas que pueden acompañar a las víctimas durante toda la vida.
Por eso me ha decepcionado que, según las informaciones publicadas, durante su visita a Cataluña el papa León XIV no haya dedicado una parte central de su mensaje público a reconocer el sufrimiento de las víctimas de pederastia dentro de la Iglesia. Cataluña es una de las comunidades donde más casos han aflorado y donde muchas víctimas siguen esperando verdad, justicia y reparación.
Resulta especialmente doloroso cuando esta ausencia de un mensaje claro se produce en lugares tan señalados como Montserrat. Pero no es el único caso. También debemos recordar a la escuela Padre Mañanet, de los Hijos de la Sagrada Familia, una institución que ha aparecido vinculada en distintas ocasiones a denuncias y casos relacionados con abusos a menores. Allí estudiaba mi hija, Kira López López, que en paz descanse.
No hablo solo como presidente de una asociación. Hablo también como padre. Como alguien que sabe lo que significa perder a una hija y convivir cada día con ese dolor. Por eso creo que las instituciones, sean educativas, religiosas o de cualquier otro tipo, tienen la obligación moral de poner siempre a los niños por delante de su reputación.
Las víctimas no necesitan silencios. No necesitan gestos simbólicos. Necesitan reconocimiento, transparencia, investigación y justicia. Porque cuando una institución conoce, sospecha o debería haber actuado y no lo hace, el daño no termina con el agresor: se multiplica.
Desde TRENCATS seguiremos defendiendo a todas las víctimas de violencia contra la infancia, ya sea acoso escolar, abusos sexuales o cualquier otra forma de maltrato. Porque ningún niño debería sentirse abandonado por quienes tenían el deber de protegerlo.
Hace 28 años la primera mujer que denunció públicamente haber sufrido violencia de género fue quemada viva por su marido después de dar su testimonio en televisión