Diego Latorre sobre la "picadora de carne" que es el fútbol argentino. Entrenadores, jugadores, barras, redes sociales, agresiones, perder un partido. Para escuchar y replicar mil veces.
Hay que hablar de lo de este señor.
Actitud, garra, corazón, gana todas, sale limpio, tiene buen pie y sobre todo, no va para atrás en ninguna. Quiere la camiseta como si se hubiera criado en la Bodega.
Lo de Galdames es para poner en un cuadrito. Garra, huevo y corazón.
Así mismo Marcelo Díaz debió reírse cuando se mandó la macana en la final y cuando metió la mano en Bolivia. Buen jugador, pero fuera de la cancha engloba el concepto de maricón sonriente. Siempre anda quedando como correcto, pero es lo más picante y mala clase con sus colegas.