te levantas un domingo, hacen 14 grados, te pones un buzo largo medio gastado, pones la pava y te haces unos mates bien amargos. la felicidad está ahí, en el otoño, no busquen más
Dios mio, la diferencia abismal con los bosteros que le hacen eutanasia a los técnicos o los abandonan como perros en estaciones de servicio y a los ídolos los putean. Vas a River y pum te reciben Trezeguet, Francescoli. No nos comparen más por favor.