"Aunque a veces me de los aires de pensante, de sabio, en ocasiones solo estoy en mi terraza, viendo una ciudad, que yo mismo imaginé, donde miles de escenarios se reproducen, con esas cosquillas, con esas caricias, con esos besos y con ese amor."
Sentemonos los dos en el puente, para platicar que este año no ha sido fácil, veamos quien llora primero, pero está vez estando acompañados y después de romper el momento (soy experto involuntario) caminemos entre risas hasta la casa.
Sí, también ocupaba ese ratito de llorar otra vez, ha sido algo muy habitual desde Febrero. Hacer mi día, mi vida, todo y en un momento, recordar esa última fiesta, ese hospital, esas palabras, ese último suspiro que a mí me tocó presenciar.
Te confesé que fumaba, como marca para dejarlo, pero el mero día que te fuiste fumé; durante los meses siguientes pasaron tantas cosas y con ellas fumé, miedo, pánico, tristeza, pero tambíen he fumado en momentos buenos, disculpa papá, trataré de no hacerlo tan habitual.
Con ese sentimiento de sentirme un perro abandonado al otro lado de la calle, en una caja de cartón con la proximidad de la tormenta, días llorando y que alguien venga, me demuestre que es mi familia y diga "Si tú has corrido por mi, yo correré por ti". Gracias.
-Sí, a mi también me sorprendió esa reacción, nunca pensé que el pánico me recorrería así mi cuerpo, solo por ver una persona, la sangre se me fue al suelo y me sentía en alerta, debía irme, debía correr, estaba detrás de mi, a unos pasos. Después de 10 años.
Llevo triste un buen tiempo, pero toca ser alguien funcional. Dentro de mi mente hay hilos que si los jalara sería un mar de lágrimas, necesito el tiempo para soltarlos, porque cada vez hay más cosas que duelen y pesan. Oí tambores y fui a ellos para ya no oír mi cabeza retumbar.