Y nunca recibí una disculpa. No recibí un "lo siento, te lastimé", o siquiera un "no merecías eso". Todo lo que obtuve fue silencio. Y tal vez eso dolió incluso más.
No hay nada que reparar con alguien que nunca reconoce lo que hizo y prefiere señalar tu reacción antes que asumir la responsabilidad de sus acciones. Suelta esa mierda: no puedes sanar un vínculo con quién se niega a ver el daño que causó.
Desde que soy mamá veo la vida de otra manera, me importa todo 3 puros, solo me importa que mi hija esté bien y ser la mejor para ella.. si es verdad q la maternidad te cambia la vida
lo mejor que me pasó fue entender que nadie merece mi tiempo o mi atención si no es capaz de darme la suya o valorarme; desde ahí dejé de quedarme donde no había lugar para mi, de esperar cosas que no iban a llegar y de estar para gente que no lo merecía.