Las mujeres de la Gen Z están rechazando el feminismo corporativo:
Freya India cuenta en este artículo que muchas mujeres de la Generación Z están alejándose del llamado feminismo corporativo. Explica que Sheryl Sandberg, una conocida ejecutiva estadounidense que fue número dos de Facebook (hoy Meta) y escribió en 2013 el libro best-seller Lean In, animaba a las mujeres a entregarse por completo a su carrera y a aspirar a los puestos más altos de las empresas. Ese mensaje se convirtió en el símbolo de la “girlboss”: poner el éxito profesional y la independencia económica por encima de casi todo lo demás.
Ahora, en 2026, Sandberg sigue defendiendo esa visión y se muestra preocupada porque las jóvenes se están distanciando de ella. Según India, no es que las hayan convencido ideas ultraconservadoras o la “manosphere”. Simplemente están hartas de un modelo que exige priorizar siempre el trabajo y tratar las relaciones humanas como un posible estorbo.
Las encuestas reflejan este cambio: casi la mitad de las jóvenes prefiere estar casada y feliz, con hijos y un trabajo normal, antes que ser una profesional super exitosa y soltera o una esposa de lujo sin empleo. Por primera vez en años, las mujeres también muestran menos interés en ascender que los hombres.
El problema de fondo, escribe India, no es solo este feminismo corporativo. Es una actitud más amplia que enseña a no necesitar a nadie, a evitar la vulnerabilidad y a ver a los demás como obstáculos. El resultado es una generación que prioriza el control y el éxito individual por encima del compromiso y del riesgo de querer a alguien.
La autora propone justo lo contrario: inclinarse de nuevo hacia las personas. Aceptar que la vida real suele estar en el medio, lejos de los extremos de la “girlboss” o de la “tradwife”, y atreverse a construir algo juntos, con todas las complicaciones que eso conlleva.
La Mafia Italiana en EEUU dominó durante décadas ciudades con millones de habitantes. Para ello, necesitaron 3 cosas:
- Controlar políticos.
-Controlar mandos policiales.
- Controlar trabajadores de los puertos y aeropuertos por donde entraba la mercancía.
Ata cabos.
Las cinco fases de los defensores a ultranza de Zapatero.
1. ‘Es un Bulo de Manos Limpias’
2. De ‘es un bulo’ a ‘es puro lawfare’
3. De ‘puro lawfare’ a ‘bueno, pero el lobby es un ejercicio legítimo’
4. De ‘él lobby es un ejercicio legítimo’ a ‘Pero es que esas pruebas las dio Trump’.
5. De ‘las pruebas las dio Trump’ a ‘Ojalá un defecto de forma o una vulneración de derechos que tumbe todo esto’
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi:
"Es mejor que la población se reduzca que llenar el país con inmigrantes poco calificados de culturas extranjeras.
Preservar el estilo de vida de Japón es más importante que la mano de obra barata. Podemos solucionar la crisis de la tasa de natalidad sin depender de extranjeros incompatibles.
Ya no tienes un país cuando te conviertes en la minoría".
Dice Bidentino en su primera rueda de prensa en 10 años que del Real Madrid lo tendrán que echar a tiros. Estoy revolcado por el suelo. La segunda venida de Mourinho y un presidente que está como el coronel Kurtz en Apocalypse Now.
Que no se haya ejecutado la partida de 1.330 millones para la construcción de viviendas sociales ya debería, por sí solo, ser un escándalo. Alguien debería preguntar a la ministra del ramo.
El segundo escándalo viene si encima se ha destinado a acomodar el gasto en pensiones.
No me quito de la cabeza que, de la noche a la mañana, dos millones y medio de personas que quizá ni sepan situar España en un mapa puedan decidir el Gobierno de mi comunidad y de mi país. Su política económica, migratoria, su sanidad, su política exterior o sus presupuestos.
Esta mañana he encontrado una nómina vieja de mi padre revisando papeles de casa.
Marzo de 1992, ingeniero jovencito con 6 años de experiencia. Casado, con dos hijos e hipoteca en Madrid.
Por curiosidad me he puesto a hacer cálculos, y me ha dado permiso para compartirlos.
El bruto del mes eran 615.704 pesetas. Ajustando a IPC, hoy serían 120.000 € brutos al año equivalentes. Un ingeniero con ese mismo perfil cobra ahora entre 35.000 y 45.000 €.
Un tercio. Un puto tercio del sueldo real que tenía mi padre con su edad.
Pero donde la trampa se ve más clara es en la fiscalidad.
Mi padre, sumando IRPF y Seguridad Social, soportaba una carga fiscal efectiva del 27% sobre su bruto (24% IRPF + 2,7% SS, porque cotizaba al tope máximo). Le quedaban netos el equivalente a 87.000 €.
Un ingeniero hoy con 40.000 € brutos soporta una carga total del 22% (16% IRPF + 6,5% SS) y le quedan apenas 31.000 € netos.
Mi padre vivía con casi tres veces más renta disponible.
En el mismo país. En la misma ciudad.
¿Que hoy se paga menos porcentaje? Lógico, ganando un tercio, claro que el porcentaje baja.
Por el camino, eso sí, se cargaron las deducciones que protegían a la clase media como por ejemplo la deducción por vivienda habitual que desapareció para nuevas compras en 2013.
Y si por algún milagro alcanzas hoy los 120k equivalentes que cobraba mi padre, soportarías un 35% de carga fiscal total en vez de su 27%.
Ocho puntos más por el mismo sueldo real.
¿De verdad vivimos mejor?
Los datos dicen una cosa. La narrativa que nos venden, otra.