Hay momentos en los que la vida nos enfrenta a situaciones para las que simplemente no estamos preparados. Momentos en los que el miedo pesa, las lágrimas llegan sin pedir permiso y las certezas que creíamos tener se vuelven pequeñas.
Hoy entiendo la fe de una manera diferente: no como la ausencia de miedo, sino como la decisión de seguir creyendo aun con el corazón temblando. Hay días que nos recuerdan lo frágiles que somos, pero también cuánto podemos amar.
Qué difícil es decir “NO” a lo que un día quise, pero más difícil sería traicionarme por volver atrás. No todo lo que significó algo merece un regreso.
A veces la vida te muestra quién está contigo sin que tengas que preguntar. Uno aprende a agradecer a quienes llegan… y a soltar a quienes no tienen ni la cortesía de decir “no puedo”.
Que este día y todos los que vengan esté lleno de afecto sincero, de amistades que suman y de amores que inspiran. Gracias por ser parte de mi historia. 💛
Hoy quiero hacer un alto y dar gracias por cada persona que me rodea.
Por los que han estado desde siempre y por los que apenas llegaron, pero que ya han dejado huellas en mi vida.
Por cada palabra de aliento, por cada sonrisa compartida y por esos momentos sencillos que terminan siendo inolvidables.
Este Día del Amor y la Amistad es el pretexto perfecto para recordarles lo valiosos que son para mí. Cada uno, a su manera, ha aportado luz y aprendizaje.
El tiempo enseña que no siempre hacen falta palabras. A veces es la ausencia la que dibuja la verdadera presencia de alguien. Curioso cómo el silencio puede pesar más que cualquier ruido, y aún así dejar la ilusión de lo que pudo ser.
Y lo más sorprendente es que, al hacerlo, me descubrí a mí mismo no con orgullo, sino con una serenidad tan cómoda que parecía ajena… como si en ese instante la mesa ya no hablara de ellos ni de mí, sino de lo inevitable del tiempo y de la justicia de Dios.
El Señor, Dios de la vida, me prometió que llegaría el día en que me sentaría en la misma mesa de aquellos que un día me descalificaron y me hicieron sentir menos; solo que esta vez, sería yo quien dirigiría esa mesa.
Hay momentos que llegan sin aviso y te cambian para siempre. Duelen el cuerpo, el alma y hasta el silencio. A veces no hacen falta las palabras para entender que algo dentro de ti se rompió… y también algo empezó a despertar.
Me fui.
No por falta de ganas,
sino por exceso de heridas.
Mi voz fue un susurro entre muros sordos,
mi existencia, un estorbo para miradas ciegas.
Amar no debería doler en el trabajo.
Pero dolió.
Y hoy, sin dar nombres, levanto la verdad.
#LoQueCallé#SerEsResistir 🕊️🏳️🌈
Vivir plenamente es dejar que cada día nos enseñe algo, que cada encuentro nos transforme un poco, y que cada risa compartida sea un pedacito de eternidad.
He aprendido que la vida no se corre, se respira. La verdadera riqueza no está en lo que poseemos, sino en quienes nos abrazan el alma sin tocarla. Sabio no es quien tiene todas las respuestas, sino quien reconoce la belleza de vivir rodeado de gente que ilumina, que está.