Ya me he comprado el yate con mi sueldazo de maestra para disfrutarlo durante mis 10 meses de vacaciones, pero los envidiosos dirán que es una plancha.
Voy a ser un poco incorrecto. Las vacaciones que tengo como profesor nos las merecemos y punto. Y el que las quiera, ya sabe el "cursus honorum" que hay que hacer. A las oposiciones se puede presentar todo aquel que reúna los requisitos. Lo demás, es tontería.