Todavía estoy sanando. No solo del amor, también de los errores que cometí, de las veces que me fallé, de lo que no salió como esperaba. Estoy sanando de mí, por mí y para mí.
Lo mejor y lo peor de mi, es que soy la persona más buena y más paciente del universo, pero cuando logras sacar la versión culiad* de mi, te aseguro que esa parte, te la juego perfecto.