Casualmente se “topó” a la maestra que iba a aplicar el examen en el seguro (qué dicho sea de pasó, no era el sistema que ella tenía).
Se curó en las vacaciones de verano.
Tengo un contacto en WhatsApp que sube mil historias.
Lo gracioso es que un día a las 7:00 am fui testigo de cómo las iba subiendo poco a poco, una extraña especie de disciplina la de ese chavo.