The accusation that I am antisemitic is appalling and fundamentally dishonest. Criticizing the actions of the Israeli prime minister, a military technology contract, or the executives who supply it is not the same as criticizing Jewish people. This critical and necessary dialogue is then dishonestly framed as being anti-Israel. To be clear, my views come from my own political convictions and should never be interpreted as hostility toward Jewish people, for whom I have deep love and respect. Everything I know about acting, activism, and humanism has been profoundly shaped by the Jewish friends, colleagues, and loved ones who have been integral and family throughout every point of my life.
This merger has real consequences for real people, and for the entire country. Scrutinizing the Ellisons, including Oracle’s business built on data, surveillance technology and government contracts, and the serious threat to editorial freedom and the loss of a livelihood for thousands of families, is fair and necessary. The $111 billion deal would hand one family control over CNN, HBO and Warner Bros., backed in part by foreign money whose influence on editorial decisions has never been fully explained to the public.
Lawmakers on both sides of the aisle have called for serious national security review, and regulators still haven’t given the public a real answer. Until they do, the merger shouldn’t move forward. Now is the time to dive boldly into all these issues, not step back or concede.
First look at ‘INSECTARIUM’, a new stop-motion film from Mexican director Sofia Carrillo.
The film follows a world where insects have gone extinct, until a girl revives a moth.
Ya me conocéis: me parece perfecto que a alguien le guste o no una película. Lo que estoy señalando y criticando son los mensajes de odio a la peli y a su director (algo que Spielberg lleva sufriendo toda la vida). No podrán con él. El cine siempre gana.
perdón por mi opinión de extrema izquierda pero creo que esta mal que el presidente alimente a 50 guatones vagos con mi plata mientras le quita el pan de la boca a los niños más vulnerables del país
Everytime I see new images of our Earth I keep thinking of this soviet anti-war poster by Boris Rogachevsky that says "There's no other home!"
I think it's really sweet
POR LA CHUCHA QUE ME CAEN MAL LOS MELOMONITOS CHILENOS, WEON!!!
Weon, estamos teniendo una oleada de música increible actualmente, apreciada a nivel mundial, y hay conchetumadres que solo quieren que se acabe.
APRENDAN A DISFRUTAR, MIERDA!!!
APREOVECHEN LA MÚSICA ACTUAL!!!
Hablando de Dubái, al parecer, ha caído un misil iraní en el Palm Jumeirah, la isla artificial con forma de palmera gigante. Y esto es tan narrativamente coherente que parece escrito por un escritor de ciencia ficción de los 70.
Porque Dubái es esencialmente una distopía escrita hace 50 años. Como Super-Cannes o High Rise, de Ballard. Que yo las leí en los 90 y dije molan las novelas, pero es imposible que nadie construya nunca algo así. Y no solo la construyeron, sino que millones de personas se han ido allí de vacaciones o a trabajar haciendo como que están de vacaciones y a subir stories y TikToks.
Lo que me flipa es que haya tanta, tantísima gente, que no lo ve a la primera, porque Dubái nunca ha ocultado su condición distópica, de hecho la exhibe, la pone en el escaparate, la ilumina con LEDs, le añade una pista de esquí interior y te cobra entrada. Gente que, teóricamente, está capacitada para entender que una monarquía petrolera sin libertad de prensa, sin derechos laborales, sin derecho a la disidencia, con temperaturas de 48 grados que obligan a climatizar las paradas de autobús, representa un modelo civilizatorio tan obtuso —además de inmoral, pero no voy a entrar en eso ahora— que viene con la fecha de caducidad impresa en la frente. Pero el hotel tiene un acuario en el vestíbulo y el acuario es enorme y las suites tienen ventanas que dan directamente a ese acuario.
Dubái es una ciudad que te dice mira, aquí tenemos esclavitud laboral con vistas al mar y la gente respondía qué fuerte, ¿y el brunch del viernes a cuánto sale? Una isla artificial con forma de palmera —con forma de palmera, por favor, que no la han hecho con forma de dinosaurio porque todavía les daba un poco de vergüenza— construida por trabajadores nepalíes, indios, bangladesíes, pakistaníes, filipinos, etíopes, ugandeses y/o kenianos a los que les confiscaban el pasaporte, para que luego un influencer británico o estadounidense o alemán o español pudiera grabarse en bañador diciendo living my best life. El arco narrativo está ahí, a la vista, sin metáfora posible porque la realidad ya era la metáfora.
Y ahora un misil iraní ha atravesado la burbuja, la real y la metafórica. Igual el yogur ya estaba caducado y la distopía solo está cumpliendo su propio guion.
Madre denuncia a Chile en la CIDH tras cierre de investigación en caso de abuso sexual contra su hija: acusa investigación negligente de la Fiscalía https://t.co/CzS2ThmdGH