No hay ni habrá ninguna igual. La mejor de todos los tiempos. Y cualquier cosa que escriba me voy a quedar corto. y voy a citar una declaración de Bonadeo en Olga para cerrar.
💔🇨🇮 Ufff, es brutal esta carta que escribió Yan Diomandé dedicada a su hermana de 15 años asesinada en 2025 en una fiesta y titulada ‘QUERIDA ROXANE’. Estremece, realmente:
“Ni siquiera creo haber derramado una lágrima el día en que me dijeron que te habías ido. Estaba en shock.
Habían pasado unas semanas desde mi debut con Leganés. ¿Quién debuta con 18 años contra el Real Madrid? Era una locura. Era un sueño.
Y de repente se convirtió en una pesadilla. Alguien no dejaba de llamarme desde casa. Yo estaba molesto. No entendía por qué insistían tanto. Atendí, y ni siquiera lo suavizaron. Ya sabés cómo es en casa. Sin emociones. Solo…
— Tu hermana se fue.
— ¿Qué?
— Murió.
— ¿De qué estás hablando?
—Alguien puso algo en su bebida en una fiesta y nunca volvió a despertar. Ya no está.
Tenías quince años.
QUINCE.
Nunca obtuve respuestas. No sé si quiero saber por qué. Tal vez fue envidia. Tal vez son cosas que pasan en nuestro país. Tal vez podría haberte protegido. No lo sé.
Intento confiar en el plan de Dios. Es lo único que puedo hacer. No intento olvidarte, porque sé que nunca te voy a olvidar. Lo único que puedo hacer es usar ese dolor para trabajar más duro y cumplir todo aquello con lo que soñamos.
Escribo esto porque no puedo hablar de ello. Lo escribo porque quiero que sepas que voy a asegurarme de que sigas viviendo. Voy a asegurarme de que todo el mundo conozca tu nombre. El mundo entero.
Todo lo que hago en una cancha de fútbol es por vos.
Han pasado tantas cosas desde la última vez que te vi… No te lo creerías. Ni yo mismo me lo creo.
La cancha es el único lugar donde todavía me siento en casa. Es el lugar donde me siento en paz y donde puedo hablar con vos. Solo desearía que siguieras aquí para poder decirte…
Lo logramos.
Todo lo que dijiste se hizo realidad.
Mañana nos vamos al Mundial. De verdad. Tu hermano va a jugar para Costa de Marfil, como Drogba, como Yaya, como Gervinho.
Ni siquiera lo veo como un partido. Lo veo como un escenario. Esta es mi oportunidad para mostrarle al mundo entero lo que vos viste en mí. Cada vez que haga un gol, me aseguraré de que todos sepan tu nombre. Me aseguraré de que nadie te olvide.
Voy a hacer realidad lo que predijiste, te lo juro. Incluso antes de tener botines de verdad, vos le decías a todo el mundo:
—Mi hermano va a ser el mejor del mundo.
VOY A DEMOSTRAR QUE TENÍAS RAZÓN O MORIRÉ INTENTÁNDOLO.
Tu hermano,
Yan”.
Vía @TPTFootball.
HOY HAY CLASE 👨🏻🏫
22:00hs
Recuerden llevar cuaderno y lapicera.
Lleguen puntuales que 5 minutos antes se toma la asistencia, después no digan que no avisé.
Hay un dicho muy popular que dice: “Nunca conozcas a tus héroes.” Una frase que alerta sobre una posible decepción.
Leo, como muchos de mi generación, fue mi héroe, me hacía feliz verlo a través de una pantalla o en una barajita. Sin embargo, mi sueño no era hacerme una foto con él o un autógrafo, sino poder entrevistarlo y él como en la cancha entendió toda la jugada, inclusive dio más de lo que le pedía el contexto… Me vio entre un tumulto de gente, a pesar de estar en una silla, y escuchó cuando le dije: “Soy periodista, Leo. Una pregunta, por favor…” Aclaré mi profesión porque no me vio en la zona mixta, en la cual habló largo y tendido, pero por la altura en la que estoy no me había visto, así que me moví hacia donde estaban los fans, y no me importó ser empujado ni golpeado, por alguna razón sabía que si me veía me concedería la nota, y así ocurrió… como cuando veía a Jordi Alba galopar por la izquierda o como vio ese pase imposible a Molina en Catar, no sé como pero logró verme y apartó a todos y no me asistió solamente para un gol, sino para dos.
Leo, si lees esto… que ya sería demasiado, solo quiero darte las gracias porque no solo diste otra de tus asistencias imposibles, también me hiciste muy feliz con tu generosidad y ver la cara de mis amigos y familia después de esto no tiene precio.