Toda la mañana había sido activa. Estaban preparando algunas cosas de cara a la nueva cara que iba a tener la página web con el invierno, de modo que tocaba reuniones con los de marketing digital. Ellos querían cosas fabulosas y alucinantes y les tocaba al departamento de +
@TheRiderCrown + estaban, de modo que suponía que le iba a tocar a él llevarlo a marketing, pero no ahora.
Tras firmar en su hueco, tomó asiento en la mesa, y fingió trabajar en un excel para evitar que le dieran trabajo, hasta que vio aparecer a Berit por la entrada. Amplia sonrisa como si +
@TheRiderCrown + dejaran de estar congeladas.
—Sólo puedo prometer que lo intentaré. —Ella jugaba, y a él le daba vuelcos su corazón con cada uno de sus gestos, mientras la seguía fuera de aquel espacio de cafetera para ir a su propio espacio en aquel edificio.
@TheRiderCrown + años anteriores, tener que ir a trabajar iba a ser el gran inconveniente que le impidiera ir a casa por Navidad (pista: no era en absoluto ningún inconveniente).
Bebió de su taza, un pequeño sorbo, disfrutando del calor que esta destilaba y que ayudaba a que sus manos +
@TheRiderCrown + llenando la taza, hasta que cubrió el dibujo que esta tenía. Una manía que tenía. El resto era la leche y el azúcar, que se echó para luego dejarlo junto a ella y que pudiera servirse también.
—Por supuesto. Te estaré esperando allí. Será una complicada avería que nos +
@TheRiderCrown + jornada laboral leyendo novelas de warhammer no sonaba tan mal.
Aquella complicidad que ambos tenían le gustaba, como se acercaba a él, casi pudiendo oler el perfume que estaba usando en ese día.
—Mejor di que, misteriosamente, el teclado no te funciona. Puede ser por +