Ayer hice estas fotos y os juro por dios que no estoy en Suiza. Esto es en Liébana, en los Picos de Europa. Vivo a 40 minutos en coche de esto, yo aún no me lo creo.
En los acantilados de Santoña, Cantabria, se encuentra uno de los lugares más escondidos y aislados de España, el Faro del Caballo. Para acceder hay que descender más de 700 escalones tallados en la roca.
Fue construidos por los presos del penal de Santoña colgados en cuerdas.