Regañaron a toda la oficina, circular incluida, por ponerse a pelear de política. 😂
Y es que cuando la política se vive desde el odio, termina dañando hasta los espacios donde deberíamos convivir con respeto. Las diferencias son normales; la intolerancia no.
Salí con un man y antes de dejarme en la casa paró en una panadería a comprarme cosas para el desayuno.
Y fue ahí cuando entendí que a uno no lo habían querido era nada.
Jajajajajajajajajajajajajajajajaja