Palmeiras y Flamengo construyeron en estos últimos largos años una hegemonía en finales de Libertadores que River debería haber construido si hacíamos las cosas bien.
Pero las hicimos como el orto.
Miren que difícilmente encuentren a un tipo que los deteste más que yo. Pero recién ahora que boca amenaza con volver a ganar títulos, a muchos les agarró la desesperación.
Cuando River era un desastre, había que bancar. Los que anunciábamos la debacle dirigencial éramos unos impacientes, porque boca tampoco ganaba nada.
Pero ahora se les queman los papeles.
No les dolía ver la destrucción de River, la ven ahora que el rival muestra seriedad. Si te preocupa más la cargada, que la decadencia de tu propio club, perdiste el norte.
Miren que difícilmente encuentren a un tipo que los deteste más que yo. Pero recién ahora que boca amenaza con volver a ganar títulos, a muchos les agarró la desesperación.
Cuando River era un desastre, había que bancar. Los que anunciábamos la debacle dirigencial éramos unos impacientes, porque boca tampoco ganaba nada.
Pero ahora se les queman los papeles.
No les dolía ver la destrucción de River, la ven ahora que el rival muestra seriedad. Si te preocupa más la cargada, que la decadencia de tu propio club, perdiste el norte.
@OctavioCallipo Y se lo discuto a cualquiera, solo que ya no me gasto más, porque no entienden nada. Esto hijo de mil putas fue un millón de veces peor que Passarella.
Esa noche nos eliminó Vélez, en uno de los robos más escandalosos que recuerde, cuando buscaron como sea anular el gol de Suárez. Escribí esto porque entendí todo. Con Brito, el fútbol había dejado de ser la prioridad.
Las obras, los negocios, la compra y venta permanente de jugadores. Una calesita de nombres donde lo importante parecía ser mover fichas, firmar contratos y cobrar comisiones. Mientras tanto, la gloria deportiva quedaba en segundo plano.
Hoy quedó expuesta la verdad: sin fútbol, River es una cáscara vacía.
Pero ya es tarde. Una vez más.
La noche que nos eliminó Vélez, en uno de los robos más escandalosos que recuerde, cuando buscaron lo que sea para anular el gol de Suárez, entendí todo. Con Brito, el fútbol había dejado de ser la prioridad.
Las obras, los negocios, la compra y venta permanente de jugadores. Una calesita de nombres donde lo importante parecía ser mover fichas, firmar contratos y cobrar comisiones. Mientras tanto, la gloria deportiva quedaba en segundo plano.
Hoy quedó expuesta la verdad: sin fútbol, River es una cáscara vacía.
Pero ya es tarde. Una vez más.
Veníamos de ganarles 5 cruces seguidos, incluidas dos finales, una de Libertadores. Nos volvíamos a cruzar en plena pandemia.
A menos de 24 horas del partido, River sufrió 15 casos de COVID. Los cuatro arqueros profesionales quedaron afuera.
Gallardo tuvo que recurrir a Leo Díaz, el quinto arquero, que ni siquiera había debutado en Reserva ni tenía contrato profesional.
Así y todo, con un equipo improvisado, lleno de juveniles y jugadores sin ritmo, con un rejunte, tuvieron que robarnos para llevarnos a penales. #GuardiaAlta
9 de diciembre de 1962. Época del delincuente de Armando.
Acá no nos robaron sólo un Superclásico: nos robaron un campeonato.
A falta de una fecha, llegábamos igualados en puntos. River tenía mejor diferencia de gol y el empate lo dejaba en una posición ideal para ser campeón.
A minutos del final, pasó esto. Roma se adelantó casi tres metros. Ante el reclamo de los jugadores de River para que se volviera a ejecutar, el cínico de Nai Foino, árbitro del partido, les respondió:
“Penal bien pateado es gol”.
Escandaloso por donde se lo mire. #GuardiaAlta
De acá al 1° de noviembre, este video hay que publicarlo todos los días en todas las cuentas de River.
Esto pasó el último clásico, en nuestra cancha. Imagen lo que nos espera en el chiquero. Históricamente siempre condicionaron de antes y nos robaron. No nos dejemos cagar más.