Aquello a lo que le dedicas tu tiempo, dinero y pensamientos revela lo que realmente gobierna tu corazón. No seguimos a lo que valoramos; nuestro corazón se muda a vivir donde guardamos el tesoro.
DIOS ES LA FUENTE: Toda la vida física y espiritual proviene de Él; no podemos sostenernos por nuestra cuenta.
CLARIDAD ESPIRITUAL: Solo cuando miramos el mundo a través de la verdad y el amor de Dios podemos entender la realidad y encontrar el camino correcto.
Claramente no puedes ver de dónde viene ni a dónde va, pero sientes su impacto. Significa que la transformación espiritual es un misterio invisible y libre, que no podemos controlar, pero cuyos efectos reales se notan claramente en la vida de una persona.
La cruz no es un castigo, sino el vehículo de tu propósito; cargarla significa aceptar el sacrificio necesario para vivir una vida que trascienda lo terrenal. Hoy domingo, recuerda que morir a tus propios planes es el único camino para nacer a la voluntad perfecta de Dios.