De los tuits de peor gusto que he visto por esta red social, y mira que los hay. Qué necesidad de buscar un enfrentamiento tras unos días maravillosos de consenso. Y por parte de todo un Ministro.
Lo que hemos visto estos días es que Barcelona sigue siendo la de las olimpiadas mágicas del 92. Creatividad, buen gusto, precisión…y Madrid la del Relaxing Cup of cafe con leche en la plaza mayor. Almeida y Ayuso dignos herederos de la Botella.
@Entelequio2@relatandohisto1 Si, de acuerdo! Pero esas zonas están ahora integradas a ambos estados, con lo que en términos lógicos heredan esa consideración.
España fundó el primer imperio global de la historia, el primero en el que no se ponía el sol, y con él la primera globalización real del planeta. Conectó por primera vez Europa, América, Asia y África en una sola red comercial y cultural y dio la primera vuelta al mundo.
España parió el derecho internacional moderno. Francisco de Vitoria formuló el concepto de derechos humanos universales y el ius gentium en Salamanca en pleno siglo XVI, defendiendo la dignidad del indígena americano cuando ingleses y holandeses los exterminaban sin debate moral alguno en sus colonias. Suárez sentó las bases de la teoría política moderna que luego Grocio, Locke y Pufendorf reconocieron como fuente directa. Las Leyes de Burgos y las Leyes Nuevas son la primera legislación de la historia que protege a los pueblos sometidos por un imperio (aunque esto no os haga mucha gracia ahora).
España fundó más de 30 universidades en América entre los siglos XVI y XVIII. La primera imprenta americana es española, casi un siglo antes que la primera anglosajona. La primera gramática de una lengua europea moderna es la de Nebrija, 1492.
En ciencia, Jorge Juan calculó la forma exacta de la Tierra junto a La Condamine. La Expedición Malaspina fue la mayor empresa cientifica del siglo XVIII. La Expedición Balmis de 1803 llevó la vacuna de la viruela a América y Asia. Fue la primera campaña mundial de vacunación de la historia. Isaac Peral inventó el submarino moderno con propulsión eléctrica. Juan de la Cierva inventó el autogiro, antecesor directo del helicóptero. Ramón y Cajal fundó la neurociencia moderna y ganó el Nobel en 1906. Severo Ochoa otro por descifrar la síntesis del ARN.
España introdujo en Europa el tomate, la patata, el maíz, el cacao, el pimiento, el tabaco, la vainilla, el cacahuete y la piña. La mitad de la cocina italiana actual no existiría sin la mediación española.
En arte y literatura, Velázquez, Goya, El Greco, Zurbarán, Ribera, Murillo, Picasso, Dalí, Miró, Gaudí. Cervantes, que escribió la primera novela moderna. Lope, Calderón, Quevedo, Góngora, San Juan de la Cruz, Santa Teresa. Y después Borges, García Márquez, Vargas Llosa, Neruda, Paz, Rulfo. Once premios Nobel de literatura en español.
Y el mayor legado de todos, el idioma español es hoy la segunda lengua materna del mundo con 500 millones de hablantes nativos, lengua oficial de 21 paises, la tercera más usada en internet y el vehículo cultural de toda Hispanoamérica.
Para ponerlo en perspectiva, España lleva aportando al mundo de forma continua desde Séneca y Trajano (el emperador romano que llevó el imperio a su máxima extensión era hispano) pasando por Isidoro de Sevilla, cuyas Etimologías fueron la mayor enciclopedia del conocimiento de toda la Edad Media, hasta hoy. Dos mil años de aportaciones ininterrumpidas a la civilización humana.
La pregunta habría sido más interesante al reves, ¿en qué no ha contribuido España al mundo?
Se viene rollo filosófico, aviso ;)
Llevo casi 30 años en el mundo tech. He cofundado empresas, gestionado equipos, invertido en startups, construido productos desde cero. Y hay algo que me está pasando con la IA que me cuesta describir con una sola palabra. Así que voy a intentar describirlo con varias.
La primera reacción, al menos en mi caso, cuando empiezas a usar estas herramientas de verdad, es una mezcla rara. Euforia. Miedo. Y sobre todo vértigo.
Ver que algo en lo que eras bueno, algo que te costó años construir, se convierte en commodity de golpe tiene mucho de desconcertante. Años construyendo una empresa, con patentes y con una tecnología que creías era una barrera de entrada y tu principal valor... y que de repente desaparece. No te lo esperas. Y aunque intelectualmente puedes entenderlo, vivirlo es otra cosa.
Pero ese miedo pasa. Al menos a mí me ha pasado.
Lo que viene después es energía. Proyectos que antes no intentaba porque el coste era demasiado alto, ahora los puedo arrancar en una tarde. Cosas que requerían un equipo, las puedo explorar solo pese a llevar años sin programar y alejado de la parte técnica.
Nuevas oportunidades.
De repente, para muchas cosas no dependo del equipo técnico de mi empresa. Y eso es por una parte reconfortante, pero por otra inquietante.
El techo no ha bajado... es que ha desaparecido. Y eso tiene algo de adictivo, de "joder, ¿por qué no estaba haciendo esto antes?".
Y aquí entra algo que creo que mucha gente no está considerando: la paradoja de Jevons.
En el siglo XIX, cuando se inventaron máquinas de vapor más eficientes, todo el mundo asumió que se consumiría menos carbón. Ocurrió exactamente lo contrario. La eficiencia hizo que usar carbón fuera más barato, así que se usó para más cosas, en más sitios, por más gente. El consumo total se disparó.
Con la IA va a pasar lo mismo. No vamos a escribir menos software porque la IA lo haga más rápido. Vamos a escribir muchísimo más, en muchos más sitios, para muchos más problemas que antes ni siquiera intentábamos resolver porque el coste era prohibitivo. La demanda de inteligencia no se reduce cuando se abarata. Se expande.
Hay un estudio de Berkeley en HBR (https://t.co/sRjR7sWszs) que lo confirma de forma bastante incómoda.
Investigadores de Haas School of Business pasaron 8 meses dentro de una empresa de 200 personas observando qué pasa cuando das herramientas de IA a todo el mundo y dices "adelante". Lo que encontraron contradice todo lo que nos han vendido: los empleados trabajaron más rápido, asumieron más tareas y extendieron su jornada. Nadie se lo pidió. Lo hicieron solos porque la IA hacía que "hacer más" se sintiese posible.
Un empleado lo resumió mejor que cualquier paper: "Pensabas que ahorrarías tiempo y trabajarías menos. Pero no trabajas menos"
El 77% de los empleados que usaban IA en otro estudio decían que les había aumentado la carga de trabajo.
La IA no te devuelve tiempo. Expande el perímetro de lo que sientes que deberías estar haciendo.
Y luego está el estudio del MIT (https://t.co/7rZqK7Pi8W) , que me parece el más incómodo de todos.
Pusieron a 54 personas con electrodos en la cabeza mientras usaban ChatGPT para escribir. Los que usaron IA mostraron un 47% menos de conectividad neuronal durante la tarea. El cerebro no trabajaba menos duro. Directamente se apagaba en las zonas vinculadas al pensamiento crítico y la creatividad.
Pero el dato que más me impactó es otro: el 83% de los usuarios de IA no podían citar ni una frase del ensayo que acababan de escribir. Porque nunca fue realmente suyo.
Y cuando al final de la prueba les quitaron la herramienta, el cerebro no se recuperó. Los patrones de desconexión persistieron.
Los investigadores lo llaman "deuda cognitiva". La misma lógica que la deuda técnica en software: cada atajo de hoy acumula intereses que pagas mañana en forma de menor capacidad para pensar de forma independiente.
El problema no es que la IA te haga menos inteligente. Es que tu cerebro optimiza para el entorno que le das. Y si dejas de ejercitar las partes difíciles del pensamiento, esas partes dejan de estar afiladas.
Pero entiendo perfectamente al otro lado también.
Hay un desarrollador que habló hace poco sobre algo que me impactó bastante.
Su tweet es este : I was a 10x engineer. Now I'm useless.
El video de 12 minutos merece la pena verlo (https://t.co/gLjCPrFfl3)
Describe haber construido un producto completo con IA, que funciona, que la gente usa, que genera ingresos... y al que no tiene ningún vínculo emocional. Porque no sufrió para hacerlo. Y lo describía como fabricar hot dogs: el producto existe, cumple su función, pero tú no pusiste nada de ti.
Eso conecta con algo más profundo que no estamos discutiendo suficiente.
Antes aprendías construyendo. El sufrimiento del proceso era el mecanismo. Te ibas a dormir sin saber cómo resolver algo y te levantabas con la solución, y eso te cambiaba. Ahora puedes construir sin ese ciclo. Más output, sí. Pero menos crecimiento.
Y luego está la red de seguridad. Un desarrollador siempre podía tomarse un año sabático y volver a un trabajo mejor pagado. O dejar su empresa actual sin miedo a encontrar casi lo que quisiera al día siguiente y con mejores condiciones.
Ese colchón existía de verdad y organizaba la vida profesional de mucha gente. La pregunta que nadie quiere hacerse en voz alta es si eso sigue siendo así. Tengo mis dudas.
Y aquí viene lo más complicado: no hay término medio fácil. Una vez que empiezas a usar estas herramientas en serio, tu cerebro deja de querer volver al esfuerzo. No es que puedas reservarte lo difícil para ti y delegar lo aburrido. Es todo o nada.
La energía nueva es real. Y la pérdida también es real. El error está en intentar resolver esa tensión demasiado rápido, en elegir un bando antes de haberlo vivido de verdad.
Lo que sí tengo claro, después de verlo en primera persona, es que la línea divisoria no es generacional.
He visto veteranos de 20 años sacarle un partido tremendo a estas herramientas. Y recién llegados que las tratan como una abstracción filosófica en lugar de algo que puedes usar hoy mismo.
La edad no predice nada. Lo que predice es la disposición. Si corres hacia el cambio o lo miras desde la barrera esperando a que alguien te explique si es seguro cruzar.
Nadie sabe exactamente adónde va esto. Y desconfío de los que dicen que sí lo saben, en cualquiera de los dos sentidos.
Lo que sí sé es que quiero estar en el grupo que corre hacia ello. Con la incomodidad incluida. Con la pérdida incluida. Con las preguntas sin respuesta incluidas.
Porque la alternativa es quedarse parado. Y eso, con o sin IA, nunca ha funcionado.
No, se la voy a echar a tu puta madre, en lugar de al gobierno que decidió joder el suministro de gas que teníamos desde Argelia para contentar a Marruecos, que nos lo agradece vaciando sus cárceles en nuestra frontera. Jugada gracias a la cual pasamos a adquirir la mayoría de nuestros gas a EEUU, a quien también hemos decidido tocar los cojones porque estamos decididos a que la energía en España sea una locura inviable. De paso cerramos centrales nucleares para asegurarnos que no haya ni un atisbo de soberanía energética en España. Pero nada de eso es culpa del Gobierno. Es culpa de tu putísima madre.
22 minutos intentando que el autor, Juan Miguel Zunzunegui, diga lo que la progresía y el Gobierno quieren que sea "la verdad" de la presencia española en México, y 22 minutos recibiendo (educadamente) collejas del entrevistado
22 minutos intentando que el autor, Juan Miguel Zunzunegui, diga lo que la progresía y el Gobierno quieren que sea "la verdad" de la presencia española en México, y 22 minutos recibiendo (educadamente) collejas del entrevistado
@Ice_Landic Estando de acuerdo contigo, hay que decir que no veo que quiera quedarse con el de invierno. De hecho, de forma velada han puesto en el vídeo encuestas que señalan que la gente prefiere el de verano.
Cuando hicimos las ZBE: Zonas de Bajas Emisiones, atendiendo a la calidad del aire, evidentemente exculpamos a los coches eléctricos. Pero en su crecimiento (bien), el concepto se ha quedado obsoleto. No queremos la congestión del tráfico de vuelta. Si bien no contaminante, pero sí en espacio ocupado.
Y aquí llega la siguiente dimensión: las ZBE deben transformarse en ZCA. Zonas de Calidad Ambiental, porque el problema del tráfico no es solo en contaminación, sino en espacio público ocupado. Con la normativa actual un coche eléctrico puede pasar por el centro de la ciudad sin restricciones, y eso no puede ser. ¿Me seguís?
Hay que cambiar cosas.
@velardedaoiz2 Totalmente de acuerdo, el tema es prohibir y controlar. Luego encima lo de la redacción que trae es de traca, parece que hable en errejoniano.
@Y_Light14 @JSB_91 @Ice_Landic@_naxotellado Básicamente dice que para llevar la línea que va del hombro al suelo hay que coger de referencia el pie apoyado, no el elevado, lo que retrasaría unos cm la línea de fuera de juego.