El Mundial de Jude Bellingham es todo lo que enseñó en el Real Madrid antes de que viniera Kylian Mbappé.
Goles, liderazgo, grandeza, personalidad y un talento histórico.
Muchos tuvimos que fumarnos a Mario de Luna, al “patroncito” Kristian Álvarez y al “cherokee” Pérez en la defensa. A Gio Hernández en la media y al putisimo “pleititos” Reyna en la delantera.
Este plantel es un premio a todos los que soportamos tantos años en la mierda.