Lo de Mbappé y Haaland es impresionante. Este año el francés lleva 40 goles en 41 partidos y el noruego, 39 en 35. Dos bestias en su mejor momento. Sus números son tan buenos que al sumarlos (79 goles en 76 partidos) quedan bastante cerca de los 91 en 69 que Messi metió en 2012.
Yo al Bobo Weghorst un poco lo banco. Entró, metió dos golazos y después intentó sumarse más porcentaje del triunfo desconcentrando a los pateadores.
No le salió y terminó carajeándose con los nuestros en el vestuario.
Eso es fútbol. El problema son los que lo analizan demasiado.
Brasil se borda la 6ta estrella, sus jugadores y el DT bailan en los goles y es parte de su esencia.
Van Gaal provoca en la previa y es "confianza". Sus jugadores cargan en los goles y es "desahogo".
Ah, pero lo que hacen los argentinos es falta de respeto. La famosa doble vara!
Voy a responder una a una las pelotudeces woke que surgieron después del partido porque como todos saben detesto a los progres y también porque me place.
Esta cámara explica el enojo. Cuando Lautaro va a patear lo van a apretar entre cuatro. También le dice algo el holandés que ya había pateado y vuelve. Y el final con todos corriendo a un lado y Messi yendo a buscar a Dibu, es épico. A los cámaras no le dan las patas para correr.
“Celebré en la cara porque había un jugador de Holanda que en cada penal que teníamos, venía y le decía cosas a uno de nuestros jugadores. La foto fue sacada de contexto y lo hicimos en respuesta a eso".
🗣️ Nicolás Otamendi.
Hablan de cómo festejar o no y la respuesta es sencilla: si en el partido te respetan respetás. Si te agitan, agitás.
Se ganó en el Maracaná y no hubo una sola burla. Hay código.
No es tan difícil no ser un pelotudo a la hora de comentarlo.