Reconozco que el concepto "presentar en sociedad a mi hermana como si fuera un nuevo iPhone para hacerla famosa en minutos y que no tenga que pegar un palo al agua en su vida" ha superado mis estándares distópicos incluso siendo consciente de que vivo en pleno capitalismo tardío.
Es bastante curioso como una canción de la que nos reíamos en 2016 se ha terminado convirtiendo en un himno icónico cada vez que hay una competición internacional.
Me gusta mucho mi país. Creo que debe ser como tener un hermano tonto: a veces me río, otras no le entiendo, otras se me hace difícil defenderle…pero no me imagino sin el. Estoy muy orgulloso de ser de este putísimo país. España, lo mejor.