Los muslos de una mujer son la antesala al paraíso: suaves colinas de piel tibia que guardan el latido silencioso del deseo, termina lo terrenal y comienza lo divino.
No son solo carne ni hueso, sino la puerta a lo sagrado, donde el tacto se vuelve oración y la mirada,plegaria.
Ella es la mujer en su máxima expresión.
Tan hermosa por fuera que mi imaginación se rinde,
tan intensa por dentro que ilumina todo…
y hace el amor como una loba hambrienta, salvaje y sin control. Me devora el cuerpo y el alma. No hay nadie como ella.
Cada suspiro tuyo
es una plegaria
que eleva mi trono,
cada lágrima que derramas
riega el jardín oscuro
de nuestro vínculo.
Tu dolor,
transformado por mis manos
en algo sagrado,
se convierte
en la ofrenda más preciosa.
No hay inocencia más dulce
que nuestra locura
la que nos provoca
con premura
sin mesura
desnudando los dedos...
deseosos de gozarnos enteros
💋
#DulcesSueños#poerotic
Un buen caballero baja su mirada para contemplar el ardiente acto de su hembra e, incluso, con sus dedos indica el camino que debe seguir aquella amante al engullir la virilidad de quien moja sus caderas y endurece sus cúspides.