Ayer, por primera vez, NO tomé la iniciativa de escribirle y desearle una feliz navidad a las personas que considero “especiales” en mi vida y me topé con la gran decepción de que “si no les escribo, no me escriben”
Y de repente, en dos meses se acaba el año que me enseñó que nada es para siempre; que el amor que das no siempre vuelve con la misma intensidad; que quien quiere se queda, y quien no, se nota; que a veces perder también es ganar, y que aunque duela, soltar también es crecer.
los 2 con laburito, viviendo juntos, hacer planes los findes, tener metas a largo plazo, planear viajes, amar bonito, criar una mascota, es a lo que aspiro