Dios pudo haber sustituido a Jonás de su misión cuando este huyó,pero los ojos del Omnipotente estaban sobre él.
Si Dios fijó su llamado en ti,
no habrá quien te sustituya,
no habrá quien tome tu lugar;
Dios levantará cualquier tormenta para hacerte volver a su propósito.
Hasta que raye el alba yo voy a clamar,doblaré mis rodillas en la tempestad.
Hasta que raye el alba yo voy adorar,me pongo mi armadura
¡LA VICTORIA LLEGARÁ!