Estábamos a la deriva. Apareciste. Le devolviste la identidad a la Selección Argentina. Trabajo, perfil bajo, humildad y valores claros. En la victoria y en la derrota, jugando bien o jugando mal, siempre al frente. Gracias, Scaloni. Sos eterno en el pueblo argentino.
es 2007, te pones una pollera de corderoy marrón con una remerita celeste, te pintas los ojos con sombra fantasía y te preparas para tu cumpleañito, a la mitad te van a disfrazar de panchera y cuando termine vas a repartir estas bolsitas llenas de caramelos arcor sabor banana