Quiero casarme con un hombre que sea sincero y vulnerable conmigo. Un hombre que me diga cuánto me ama y me señale mis errores con un tono dulce, que nunca invalide mis sentimientos, que admita sus errores y que haga todo lo posible para verme feliz.
Cosas que quiero experimentar, pero no pedir:
-anillo de promesa
-recibir flores "por bonita"
-fiesta de cumpleaños sorpresa
-serenata
-citas románticas
-"vi esto y pensé en ti"
-viaje en pareja
-"te tomé esta foto porque te veías preciosa"
Aún recuerdo los mensajes de octubre, el trato de noviembre, los sentimientos
encontrados en diciembre, la confusión en enero, el dolor y la decepción en enero y febrero.
Ya hoy es Junio.
Perder a un hombre que no hacía planes contigo, que podía pasar todo un día sin saber cómo estabas y que no hizo el mínimo esfuerzo cuando las cosas se enfriaron, no es perder nada en absoluto.