Pensando en cuando Alejandra Pizarnik escribió: «No me importa tanto lo que me escribe sino que me escriba. Que no me olvide» y caí en que somos de quien no nos olvida.
Ser de derecha es ideológicamente mucho más fácil que ser de izquierda porque las soluciones que proponen no requieren complejidad, compromisos ni humanidad. Es fácil solucionar problemas sacrificando gente en el camino, lo difícil es intentarlo ocupándote de ella.