11 meses de un año donde aprendiste que la vida no es tan fácil como creías, muchos perdimos familiares y otros aprendimos a valorar las cosas, este año te diste de cuenta que a muchos les queda grande la palabra “amigo”, ha sido un año duro y eres fuerte, eres increíble y no necesito conocerte para saberlo, yo creo en ti, no te rindas, creo en ti.
Yo pensaba que los demás eran malo conmigo. Que me hacían sentir culpable de todo y resulta que tenían razón. Soy una mierda para la vida de los demás... Maldita porquería que soy...
hay días que me duelen hasta las cosas que creía superadas y me hacen darme cuenta de que el dolor nunca se va, simplemente lo empujas a un rincón de tu mente y, aunque hagas espacio para otras cosas, siempre está ahí.