Aún le escribo y festejo los triunfos que le emocionan, aún procuro su dolor y busco palabras para mantenerla fuerte, transforme mi añoranza en esperanza para sanar los resquicios de ausencia por la pérdida más grande que puede sufrir una persona, aún atesoro nuestro 1r encuentro
Carolina lo era todo, cuando la conocí supe que era más que especial, ella me causaba ese nerviosismo que jamás sentí en ninguna, buscaba cualquier pretexto para llamar su atención, ella trataba de ayudar siempre, una vez ayudo a llenar unos formatos de inscripción en la oficina
La dejé ir, no luche por ella porque después de haber conocido su historia entendí que alguien estuvo con ella en el momento justo que necesito ser calmada y amada, y aunque nuestro encuentro fue fortuito y me marcó, lo único que desee para ella es que se conserve feliz