¡Nuestro Dios no quiere que vivamos de manera limitada, sino que es tremendamente generoso con nosotros!
Sí, ¡el contentamiento que describe la Biblia te ayuda a disfrutar plenamente de cada momento! Es una combinación perfecta entre gratitud y fe, para vivir en un equilibrio
¡Has recibido el mayor regalo que existe! Sí, deja que hoy tu corazón se inunde de agradecimiento a Dios, y que esa gratitud te lleve a servirle y a agradarle en cada cosa. Y si en el fondo de tu ser aún tienes dudas acerca de tu salvación o de si irás al Cielo
Esta es la invitación de Dios para ti en este día:
Llénate del Espíritu Santo, Canta de alegría, Alaba al Señor en tu corazón. Da siempre gracias por todo a Dios
¡Dios se merece nuestra gratitud continua, así como nuestra alabanza!
La gratitud nos hace ser más conscientes del triunfo que tenemos en Cristo y nos ayuda a irradiar ese aroma especial allí donde vamos.
Deja que tu ser se impregne de esta bendición, para que puedas compartirla también con los demás.
¿Te imaginas cómo sería tu vida si todo lo que hicieses, lo hicieses como para Dios?
Tu relación con Él crecería tanto y se haría tan profunda que no podrías dejar de darle gracias por cada detalle. ¡Sería como si estuvieses en el Cielo!
Dios quiere que des gracias en todo! En cada circunstancia. Y aun en los momentos más difíciles, escoge desterrar de ti la amargura, la queja y el dolor, llénate de fe, y ¡dale gracias a Dios! Hay mil motivos para darle gracias. Dios te ama, y está siempre a tu lado.
Dios nos ha creado para ser agradecidos. Es nuestra nueva identidad como hijos(as) de Dios.
La gratitud es una de las cualidades más preciosas que podemos desarrollar en nuestra vida. La gratitud no solo refleja el carácter de Dios, sino que es una fuente de bendición.
La alabanza tiene un poder enorme.
A Dios le agrada cuando, en medio de las tinieblas en las que vivimos, somos capaces de declarar Su bondad, y de celebrarla en nuestras vidas. Es ahí, en medio de esa alabanza, donde los milagros ocurren, y donde Su Presencia es manifiesta.
El fruto que produce el Espíritu Santo en nuestra vida marca nuestra naturaleza
Sí, Dios quiere que crezcas y que lleves fruto en abundancia, y que muchas personas sean tocadas por Su amor a través de ti. Él derrama Su bondad en tu vida, para que puedas compartirla con los demás
Cuando te acercas a Dios con la sencillez y la fe de un niño, ¡nada te puede impedir el acceso a Su Presencia!
Acércate en este día a Dios confiado(a) en Su bondad, y verás la manifestación del Reino de los Cielos en tu vida como nunca antes.
Él te ha creado a ti y ha derramado toda Su bondad en tu vida. Eres precioso(a) para Dios y Él te ha creado maravillosamente. A pesar de tus fallos, de tus problemas o de las situaciones por las que estés pasando, Él te ama, y quiere inundar Tu vida con Su bondad.
La naturaleza del enemigo es: mentir, acusar y distorsionar la realidad.
Dios es tu buen Padre, y Él desea llenarte de Su bendición en todas las áreas de tu vida.
Dios es Tu Padre, y puedes confiar en Él de verdad. J
Dios no te da piedras, ni te envía serpientes venenosas. Dios desea bendecirte. Él es realmente un buen, buen Padre, y con Su ayuda conseguirás salir adelante en medio de cualquier situación complicada que venga contra ti.
Sí, Dios es realmente bueno. Es más, Él es la bondad, Él es la fuente de la cual viene toda la bondad en el universo, no hay algo bueno que no venga de Él.
Que Tu amor por Él y por Su Presencia te lleve a buscarle cada día de todo corazón.
Y que mientras llega ese día, puedas experimentar al máximo el Cielo en todo lo que hagas…
La voluntad de Dios es perfecta para ti, Él y te quiere enseñar a caminar en ella. Que las diferentes situaciones por las que vayas a pasar en este día se conviertan todas en una oportunidad para hacer la voluntad de Dios, y para estar más cerca y lleno de Su Presencia.
No glorifiques tus problemas, ¡glorifica a Dios en tus problemas! Cuando apartas tu mirada de tu montaña para ponerlos en Tu Creador, te das cuenta de que esa montaña no es ni como un grano de arena para Él. ¡Nuestro Dios es tan poderoso!
Sí, la oración no es una obligación: es una oportunidad para experimentar a Dios en tu vida. Ven hoy ante Él, abre el grifo, y déjate refrescar por Su increíble Presencia.
Es ese corazón que dice: “Señor, no sé cómo hacíamos para vivir antes, pero ahora solo sé que no puedo vivir sin ti. No tengo a dónde ir, porque solo Tú eres mi refugio, y el que da sentido a mi vida entera”.
Él es todo, y sin Él no tenemos nada.