Ustedes confórmense con lo básico; yo no. Yo quiero a un hombre que mejore todo lo malo de él porque se derrite por mí; que madure, que sea trabajador, proveedor, con su energía masculina al máximo, y que mueva cielo, mar y tierra por mí.
mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.
La vida adulta también consiste en decir “no pasa nada” mientras claramente sí pasa, y lo sabes tú, tu cara, tu estómago, tu bruxismo y ese insomnio cabrón que aparece, puntual, de madrugada a las 3:53 h.