Ser venezolano es tan difícil que, a veces, el dolor no solo está en lo que vivimos, sino también en intentar explicárselo a quienes nunca lo han vivido
Es allí cuando la tristeza se hace más profunda, porque para nosotros parece ser una tragedia tras otra, una herida sobre otra. Y aunque muchos intentan comprender, hay dolores que solo entiende quien los ha sentido de cerca
Hoy, como tantas otras veces, Venezuela vuelve a doler más de lo normal
Una mujer se estaba filmando a sí misma cantando una pieza vocal cuando de repente un gato irrumpió, cruzándose justo frente a la cámara y comenzó a cantar con un tono de voz exactamente igual al de la mujer, como diciendo "¡Yo también puedo cantar bien, lo sabes!"