Tienes que levantarte todos los días y creerte que eres la mujer más hermosa del planeta porque no solo eres inteligente, eres diferente, trabajadora, brillas y vibras bonito. De las que solo llegan una vez en la vida.
Es fácil olvidar lo bendecidos que somos. Despertarnos, comer bien, mover nuestros
cuerpos, cuidar a los demás. Incluso los momentos de cansancio significan que estamos vivos. La gratitud se encuentra en lo ordinario, y eso es lo que hace la vida hermosa.
Cada que puedas, hazte consciente y agradece todo lo que tienes. Tu hogar, tu trabajo, tus amigos, tu familia, tus cosas. Reconoce que existen infinitas razones para estar agradecido, piensa que hay mucho más por agradecer que por reprochar.
No, no somos iguales. A mí no me gusta lanzar la piedra y esconder la mano. A mí me gusta que sepas que fui yo; es más, si puedo, vuelvo a recoger la piedra y te la vuelvo a lanzar.
Les juro que para mí la rumba fue una etapa que duró 3 añitos intensos y no un estilo de vida que llevaría hasta mi adultez, no podría estar con alguien que quiere rumbear cada 8 días o estar tomando con excesos en todo momento.