Que mucho amor le cojo a los lugares, a las personas, a los momentos, a las canciones, a los olores. Que intenso me enamoro de las ideas y las buenas intenciones. Sentir tanto es mi mayor virtud, mi fortaleza, pero también mi mayor debilidad y me gusta ser así.
Me ha gustado hoy el rey: templado y valiente, aguantando y dando la cara mientras Sánchez se largaba y a Mazón, como es bajito, no se le veía. Lo que no comprendo es cómo se ha presentado allí acompañado de esa gentuza.