Llegamos a un aviso, paciente que había sufrido un síncope.
-Hola, ¿qué ha pasado?
-Pues iba en la bici y me he desvanecido.
-Véngase a la ambulancia y le examinamos.
Una voz de fondo: “es el padre de x persona, así que trátalo bien”
-Como al resto de mis pacientes, no lo dude.
“Los hospitales están llenos de personas que tienen el mejor día de su vida, el peor d��a de su vida, el primer día de su vida y el último día de su vida”
Que no estén los hospitales llenos con la enorme subida de casos en la que estamos inmersos es la mejor prueba de que las vacunas funcionan MUY bien. Ese es el primer mensaje importante que tenemos que dar. El segundo es que no son perfectas. Ojalá lo fueran.
La #LoteriaDeNavidad no nos tocará, pero lo que cae todos los años es deberle horas al hospital.
Da igual lo que hayas trabajado, siempre debes horas. Ese premio no falla nunca.