@jamesoxford321 Yo creo que más que resignarte por algo o alguien es más aceptar y confrontar que las cosas cambian tanto para bien o para mal, para llegar a algo. Cuando llegas a un estado en la capacidad de aceptar las cosas, no te preguntas ya el cómo superarlo sino, qué es lo que sigue.
Don José y Doña Carmen adoptaron a un gatito callejero cuando apenas cabía en la palma de la mano. Le pusieron “Mimi”. Desde ese día, los tres se volvieron inseparables.
Mimi creció entre tardes de café, siestas en el sillón y noches tranquilas viendo la televisión. Pasaron los años, y el gato estuvo en cada momento importante: celebraciones, silencios, y compañía cuando más se necesitaba.
Con el tiempo, los tres envejecieron juntos. Entre pláticas sencillas, los ancianos solían decir algo que para ellos era importante:
—Si Mimi se nos adelanta, siempre tendrá su lugar con nosotros.
Y también:
—Si nosotros nos vamos primero, aquí lo vamos a esperar.
Era una promesa simple, pero llena de cariño.
La vida siguió su curso. Primero uno, luego el otro… y tiempo después, también Mimi. Sus historias no terminaron ahí. Porque más allá de lo visible, donde no hay prisa ni despedidas largas, los tres volvieron a encontrarse.
Dicen que ahí, Don José sonríe tranquilo, Doña Carmen acomoda su rebozo, y Mimi vuelve a acurrucarse entre los dos, como siempre.
Juntos otra vez, como si el tiempo nunca hubiera pasado.
@jamesoxford321 Entonces para que intentar hacer un vinculo con alguien si al final no es lo que tu buscas o no lo sientes como un complemento para ti
No vale el tiempo invertido en conocerse
Mejor repleantearse si quieres estar con alguien o no, te evitas un daño a ti y a la otra persona.