Qué subestimado está el buen humor en pareja. Se nos olvida que la vida ya es lo suficientemente difícil afuera como para llegar a casa y no poder reírse de nada.
No hay nada que rompa más una relación que el momento en el que dejas de ser su lugar seguro para bromear y reír y te conviertes en la persona con la que tiene que medir cada palabra.
Si no hay risas, ¿Qué hay?