No soporto cuando la gente pregunta: "¿Eres de perros o de gatos?" Escucha, Susan, acariciaré a un cocodrilo si sé que el pequeño diablillo no me morderá.
El duelo por la pérdida de una mascota, es de los duelos más desestimados socialmente y uno de los que más duele para quien vive la pérdida. Son un miembro más, acompañan, dan amor y están presentes en múltiples momentos especiales. Quien vive esta perdida merece respeto, no que le desestimen lo que esta viviendo diciéndole:
"Ay, solo es una mascota por Dios".
No todo el mundo conoce el privilegio de la lealtad.
De tu boca nunca salió un "no" para Central. Siempre que te necesitamos, ahí estuviste.
Tu figura es cada día más grande
El mejor, el único, Miguel Russo.