Las palabras tienen el poder de afectar a nuestro cuerpo. El hemisferio izquierdo del cerebro interpreta lo que decimos, mientras que esas mismas palabras evocan en el hemisferio derecho imágenes, sensaciones y sentimientos que se transforman en nuestro cuerpo en emociones.
Cuando empiezas a luchar por una vida con alegría, esfuerzo y compromiso, no todo el mundo estará dispuesto a seguirte a ese lugar.
Deja ir a la gente que no está lista para amarte. Esto es lo más difícil que tendrás que hacer en tu vida pero también será lo más importante.