está re difícil cuidar el estado de ánimo en un país donde gobierna la derecha, el sol no tiene ganas de salir, el equipo del que soy hincha no gana nunca y a la gente parece que no le importa el otro.
Me acordé de cuando lleve a una fiesta de electrónica por primera vez a mi hermano y unos pibes le ofrecieron tussi, la charla fue así
Pibes: queres tussi?
Mi hermano a mi: quiero tussi?
Yo: no
Mi hermano a ellos: no no quiero tussi
Una cancha nunca será un campo de batalla y el fútbol no salda cuentas. Pero el miércoles jugamos contra ellos y hay madres que van a gritar por dos.
La pelota no cambia la historia. Apenas consigue, de vez en cuando, que el dolor espere 90 minutos antes de volver a golpear.