Hoy acompañamos la conferencia de prensa de la delegación argentina de la @gbsumudflotilla. Llegaron a nuestro país tras haber sido secuestrados por el Estado de Israel intentando llegar a Gaza en misión humanitaria.
Exigimos la liberación de Paula Giménez y Lucas Aguilera, integrantes argentinos del convoy terrestre Global Sumud Maghreb secuestrados en el día de ayer por las fuerzas israelíes.
Repudiamos enérgicamente el procesamiento judicial contra Raúl Castro impulsado por el gobierno de los Estados Unidos. Esta acción representa un nuevo capítulo de la vieja política imperialista contra la isla: un intento por castigar a un pueblo que decidió no arrodillarse, disciplinar a quienes defienden su soberanía y enviar un mensaje de amedrentamiento a toda América Latina.
El imperio que hoy pretende acusar es el mismo que bloquea, asfixia y castiga al pueblo cubano desde hace más de sesenta años. Es el mismo Estado que ha promovido invasiones, sabotajes, intentos de magnicidio y constantes campañas de desestabilización contra la Revolución cubana. Resulta cínico que Washington actúe como juez, siendo el mismo que protegió durante décadas a Luis Posada Carriles, autor intelectual del atentado contra el vuelo 455 de Cubana de Aviación en 1976, donde fueron asesinadas 73 personas.
Durante décadas, grupos violentos radicados en Miami han atacado a Cuba mediante bombas, provocaciones aéreas, atentados en hoteles y operaciones de guerra psicológica. Washington no solo toleró estas acciones, sino que las financió y encubrió. Hoy, en un ejercicio de hipocresía histórica, pretenden sentar en el banquillo a Raúl Castro mientras ocultan su propia responsabilidad en el terrorismo de Estado.
No aceptamos la doble vara imperial. No permitiremos que los verdugos se disfracen de jueces. Defender a Cuba es defender el principio elemental de que ningún pueblo de nuestra región debe vivir sometido a los designios de los Estados Unidos.
Llegará el día en que la historia coloque a los verdaderos terroristas y responsables del saqueo imperial en el banquillo de los acusados.
¡Abajo el bloqueo!
¡Basta de intervención e injerencia!
El gobierno genocida de Israel tiene secuestrado a nuestro compañero @LautaroRivara. Su barco, de la @gbsumudflotilla, fue interceptado en aguas internacionales mientras realizaban una misión pacífica y humanitaria en Gaza. Hay dos argentinos más detenidos. Cancillería argentina tiene que intervenir urgente por su liberación inmediata”
LIBERTAD A LAUTARO RIVARA Y TODOS LOS COMPAÑEROS DE LA FLOTILLA SUMUD
Las fuerzas de ofensiva de Israel interceptaron a la embarcación Sirius, parte de la @gbsumudflotilla.
Nuestro compañero @LautaroRivara integra su tripulación, embarcado en una misión humanitaria y de solidaridad con el pueblo palestino, víctima del genocidio perpetrado por el gobierno de Israel en Gaza.
Velamos por su integridad y nos urge conocer su paradero.
Exigimos a @cancilleria_ar que haga uso efectivo de todos sus recursos para que Lautaro vuelva a casa.
Milei hambrea al pueblo argentino, pero manda aviones militares a sostener un gobierno que reprime al pueblo boliviano y lo llama “ayuda humanitaria”.
Ya vimos esta película cuando el Gobierno de Macri mandó armas para el golpe de 2019.
Solidaridad con el pueblo boliviano y con el hermano @evoespueblo. La Patria Grande no se entrega.
🪖El misil y el meme viajan ahora por la misma corriente, se rozan, se amplifican y se traducen mutuamente.
🇮🇷 ¿Cómo se organiza y cuáles son las armas meméticas del ecosistema digital forjado por Teherán?
✍Por @GonzalArm https://t.co/ap0cZmyQK8
La actividad económica en febrero cayó un 2,6% respecto a enero (peor dato desde dic23, mes de asunción y devaluación). En la comparación interanual, la caída fue de 2,1%. Al desagregar por sectores, se observa una heterogeneidad ya consolidada.
¿Caída de Maduro titulan? ¿Festejan? Además de perversos, ¿Son idiotas? ¿Festejan una guerra? ¿No vieron cómo quedó Medio Oriente después de Libia, Irak y Siria? No importa si es Maduro, Lula o Kast. Es invasión, bombardeo y secuestro. Es guerra. Es la destrucción del derecho público internacional. Es ilegal. Es criminal. Es el fin de Latinoamérica como zona de paz. Junto a nuestro más enérgico repudio, reafirmo nuestro compromiso militante en la resistencia no-violenta contra la barbarie asesina yankee que festeja el cipayaje local, en defensa de la paz hemisférica y la autodeterminación de los pueblos.
La decisión del gobierno de Donald Trump de desplegar un bloqueo naval y petrolero contra la República Bolivariana de Venezuela es el capítulo más brutal y descarado de una ofensiva que venimos denunciando desde hace años: un “ALCA 2.0” armado a cielo abierto, sin hipocresías ni maquillajes diplomáticos. El imperialismo ya no disfraza sus intenciones: quiere el agua, el litio y los minerales críticos de la región; quiere nuestros combustibles; quiere nuestros alimentos. Y ahora lo dice con la impunidad de quien se sabe armado hasta los dientes.
Frente a esta amenaza, como pueblo argentino y latinoamericano, debemos recordar la Doctrina Drago, que surge precisamente en 1902 como reacción al bloqueo naval impuesto por potencias extranjeras contra Venezuela. Nuestro país, con una claridad jurídica y moral extraordinaria, estableció que ninguna nación puede recurrir a la fuerza para cobrar deudas ni para imponer condiciones económicas o políticas a un país soberano. Hoy, más de un siglo después, el guion se repite palabra por palabra, pero con un cinismo mayor. Ya no se reclama el pago de deudas, se reclama directamente la entrega de petróleo y recursos naturales, bajo amenaza militar. Chantaje en estado puro.
Este es un momento para reafirmar la unidad de la Patria Grande soñada por Bolívar y San Martín, que no es nostalgia sino supervivencia estratégica. La CELAC declaró a América Latina y el Caribe como Zona de Paz, y eso implica una obligación política y moral. Cuando un país hermano es rodeado por barcos extranjeros, no se trata de un problema bilateral, sino de una agresión contra toda la región.
Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo venezolano, que enfrenta un cerco económico y militar diseñado para quebrar sociedades enteras. Las sanciones y los bloqueos nunca trajeron democracia; trajeron hambre, desabastecimiento y sufrimiento popular. Lo que está en juego es el principio básico de que ningún país tiene derecho a someter a otro por la fuerza para apropiarse de sus bienes comunes. Lamentamos las voces que festejan el uso de la fuerza militar contra sus propios pueblos, que piden invasiones, muerte mientras son premiados como “empleados del mes” en países nórdicos.
Por último, condenamos la sumisión vergonzosa del gobierno de Javier Milei, que no sólo calla ante esta agresión sino que se coloca como lacayo obediente de Washington, renunciando a la tradición soberana de la Argentina y a nuestra identidad latinoamericana. Mientras Trump militariza el Caribe para quedarse con el petróleo venezolano, Milei legitima esa injerencia y abandona cualquier defensa de la soberanía regional.
Desde Patria Grande reafirmamos nuestro compromiso con la autodeterminación de los pueblos, la integración latinoamericana y la defensa de nuestros bienes comunes. No aceptamos ni aceptaremos que la Patria Grande vuelva a ser colonia de nadie.
🌎Participamos en la Cumbre Popular de los BRICS en Río de Janeiro, con representantes de distintas regiones del mundo. Analizamos los límites del actual orden internacional y las posibilidades de construir nuevos modelos de gobernanza basados en la soberanía de los pueblos.
Cualquier ataque militar de EEUU a Venezuela es una violación al derecho internacional público y un grave peligro para toda Latinoamérica. Espero que se activen los mecanismos internacionales para evitar la medioorientización de nuestra región. Latinoamérica debe seguir siendo una zona de paz. Cualquier ataque a cualquier país del continente debe ser repudiado por el conjunto de los estados y pueblos latinoamericanos sin importar ideologías. El camino, como dijo el Papa León, es el diálogo. Basta de guerras.
La farsa “Lanza del Sur”: no más intervención ni saqueo imperial
Desde Patria Grande, denunciamos rotundamente la puesta en marcha de la "Operación Lanza del Sur" , anunciada por el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, por orden de Donald Trump. Bajo el disfraz de una supuesta ofensiva antinarcóticos, Washington despliega en el Caribe un dispositivo de guerra que viola nuestra soberanía, tensiona la región y nos expone a un escenario de intervención directa que no aceptamos ni toleraremos.
Los hechos son contundentes: ya son al menos 70 personas asesinadas en ataques a embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, varios de ellos considerados bombardeos extrajudiciales por organismos de derechos humanos. Nada justifica disparar misiles contra lanchas y luego presentarlo como “operación de seguridad”. Estas muertes se suman a un historial trágico: la llamada “guerra contra las drogas” en América Latina ha dejado cientos de miles de muertos, comunidades enteras desplazadas, territorios fragmentados y ninguna reducción real del narcotráfico. Décadas de militarización no han cortado ni un solo eslabón esencial del negocio, porque la mayor parte de sus beneficiarios —financieros, logísticos y comerciales— están en Estados Unidos, mientras en nuestros países ponemos los cuerpos, la sangre y la destrucción social.
Respondemos directamente al ministro de Guerra estadounidense: su retórica no puede tapar la verdad. La Operación Lanza del Sur no busca combatir mafias; busca control geopolítico y económico sobre nuestros mares y nuestros bienes comunes. Agua dulce, litio, energía, alimentos: ahí está el verdadero interés. Lo que llaman “seguridad” es el viejo proyecto de dominación que hoy reaparece bajo la forma de un ALCA 2.0, diseñado para saquear nuestros recursos estratégicos y recolonizar América Latina bajo una nueva arquitectura militar y comercial.
Desde Patria Grande afirmamos con firmeza: América Latina y el Caribe son una Zona de Paz, tal como lo declara la CELAC, y no permitiremos que potencias extranjeras impongan su agenda de guerra en nuestro territorio. Exigimos el fin inmediato de la Operación Lanza del Sur, investigaciones independientes sobre los asesinatos cometidos y un compromiso regional activo para frenar esta escalada.
El cinismo brutal argumenta con bombas mientras sostiene a gobiernos que promueven el lavado de dinero, el blanqueo de capitales, las estafas en Crypto monedas y, entre otras cosas, tienen candidatos y diputados ligados con el narcotráfico, que dicen combatir.
La Patria Grande se defiende, y no permitirá que vuelvan a decidir desde afuera el destino de nuestros pueblos ni el futuro de nuestros recursos.
Contra el Bloqueo a Cuba, por una política exterior soberana y digna
Una vez más, la comunidad internacional habló claro: 165 países votaron en la ONU contra el bloqueo criminal que Estados Unidos impone a Cuba desde hace más de seis décadas. Solo siete gobiernos —Estados Unidos, Israel, Argentina, Hungría, Macedonia del Norte, Paraguay y Ucrania— se colocaron del lado de la injusticia y el atropello. El gobierno argentino nuevamente siguió las ordenes de Trump.
Con esta votación, Argentina abandona su posición histórica de defensa del derecho internacional. Este giro contradice una tradición diplomática que durante décadas sostuvo la coherencia soberana de nuestro país en los foros internacionales - incluso con gobierno de distintos signos políticos -. Además, debilita la autoridad moral de Argentina para reclamar por causas propias, como Malvinas, cuyo respaldo global se funda en el respeto al multilateralismo y a las resoluciones de la ONU. Romper con esa línea de coherencia y alinearse con quienes desoyen el derecho internacional no solo es un error ético, sino también estratégico.
El bloqueo a Cuba es inhumano, ilegal e ilegítimo. No hay argumento moral ni político que justifique semejante agresión sostenida.
Denunciamos con dolor y vergüenza la decisión del gobierno argentino de alinearse con Washington en esta votación.
No al bloqueo, no al seguidismo cipayo de Milei.
Argentine analyst Gonzalo Armua (@GonzalArm) reflects on the global disorder amid wars, protests, and geopolitical tensions that mark the era.
https://t.co/PL02k4YplV
OPINIÓN | El tiempo desencajado
Un diagnóstico del desorden global entre guerras, protestas y tensiones geopolíticas que marcan la época.
✍🏽 @GonzalArm https://t.co/6oHDpF1nz7