No hay atajos. Madrugar es difícil, cuidar el cuerpo es difícil, estudiar es difícil, trabajar es difícil, crecer espiritualmente también. Pero es justo que mucho cueste lo que mucho vale.
El mejor de los nuestros, la bandera de River, mi bandera. Agarrando la pelota con el equipo siendo bailado. El mejor con la pelota y sin pelota, matandose hasta la última jugada. Te amo Juan Fernando Quintero.
Pica la pelota, admira la hinchada, cae en la locura que está a punto de hacer, la besa y va camino a meter el mejor gol de la historia de los Superclasicos.
17 años. Magnífico.